Archivo de la etiqueta: Filosofia de vida

Un elogio puede cambiar todo

No hay forma más sincera de enaltecer una persona que hacerlo por medio de un elogio. Según los estudiosos de este “arte”, al ser agraciado con dicha actitud, el cuerpo humano libera sustancias que reflejan directamente en el bienestar. Es decir, es muy bueno ser elogiado. Seguir leyendo Un elogio puede cambiar todo

Anuncios

La cualidad de lo digno

La humanidad se identifica a través de su sostén. Es un pilar determinante para vivir. Es su fuerza la que siempre empuja hacia el frente. Hay una relación estrecha con lo cotidiano, dado que no para de asistir a cada instante. Con su enaltecedor cometido se hace presente en cada vida. Por ello su representación es subjetiva, profunda, única, especial, autónoma y superlativa. Lo es por su nivel cualitativo intenso. Por su alteza natural. Entonces, al pertenecer a la esencia individual del ser su dación es incomparable. Además no puede cuantificarse con parámetro alguno. Del latín dignitas, cuya traducción expresa grandeza, es la cualidad de lo digno, es la dignidad. Seguir leyendo La cualidad de lo digno

La hija loca de una madre cuerda

Napoleón Bonaparte vivía convencido de que una “buena estrella” lo guiaba hacia grandes victorias. Sin embargo, era supersticioso. Tras la derrota de Waterloo, le dijo a uno de sus ayudantes: “La noche antes de la batalla, soñé con un gato negro”.
La superstición es una creencia irracional que atribuye fuerzas mágicas a sucesos tan cotidianos como pasar por debajo de una escalera, ver un gato negro, derramar una copa de vino o romper un espejo. No pocos seres humanos portan amuletos, para no ser víctimas fáciles de los “malos augurios”. Seguir leyendo La hija loca de una madre cuerda

Sentimientos ineludibles

A causa de nuestra irremediable condición de seres gregarios, forjamos vínculos afectivos estrechos con otros congéneres. Pese a compartir de manera recíproca la misma esencia (Humanidad), estos lazos con el tiempo nos arrebatan la identidad, pues llegamos a movernos en función a una persona y hacemos caso omiso a nuestro interés particular. Cuando aquella afinidad con otro ser se vuelve algo “indispensable” para nuestra vida, allí empieza el desasosiego. Seguir leyendo Sentimientos ineludibles