Pena, asco, risa

La diplomacia y el manejo de la política exterior de los gobiernos contemporáneos de occidente dan pena, asco o risa. O todo a la vez. Eso sí, pocas veces generan aplausos. Lo del pobre Pedro Sánchez, de España, no debería sorprender a nadie. Ni tampoco lo de su vicepresidente Pablo Iglesias, más coherente y agradecido, por supuesto. Queda mal decirlo, pero lo anticipamos una vez el socialista logro su objetivo, arañando. Seguir leyendo Pena, asco, risa