Por una Navidad sencilla y profunda

El sentido de la Navidad no se limita a un día, en el creyente debe durar toda la vida y con más fuerza en las etapas difíciles. No obstante, tenemos los días simbólicos, el 24 la Nochebuena, esperando el nacimiento del Niño Jesús, y el 25, a plena Navidad. Son días para estar en familia, lo que se cumple de distintas maneras. En nuestro país, como se hace en otros, se ha ido flexibilizando respecto a los encuentros. La exigencia de pasar con los padres y/o suegros principalmente es uno de los rompederos de cabeza; si la pareja no está bien, entonces también es motivo de peleas. Por eso en son de negociación emocional, muchos acomodan sorteando un año con mis padres, el próximo con los tuyos, o bien pasan unas horas con cada uno, o con unos el 24 y con otros el 25. También depende de cómo estén constituidas las familias, si están vivos, si están lejos, etc. Así tenemos diferentes “diagnósticos” familiares. Seguir leyendo Por una Navidad sencilla y profunda