El cerebro infiel

En realidad hoy iba a escribir sobre otro tema, pero a pedido de una amiga muy especial, traigo a consideración uno de los capítulos más discutidos de mi segundo libro “Cerebra la sexualidad” (actualmente agotado, ¡prometo que el año que viene sale otra edición!). Cualquier problema que pueda causar lo que expondré en las líneas a continuación será derivado exclusivamente a su correspondencia para que se haga cargo como debe ser. Porque si de temas “espinosos” hablamos, este es uno de los que se lleva las palmas sin lugar a dudas: ¿qué pasa en el cerebro de una persona para que sea infiel? Y ya aviso que mucho de lo que diré aquí puede ser “fuerte”, pero es lo que la neurociencia dice sin intentar siquiera hacer un juicio moralista. Quedan avisados… Seguir leyendo El cerebro infiel

Tiempo de reflexión, diálogo y acciones

En su reciente visita al Paraguay, Joan Melé  fue interrogado sobre su opinión del país y a pesar de las pocas horas de estadía se animó a opinar que le era muy llamativa la cantidad de publicidad en las calles. “Pareciera que no quieren que tengamos tiempo de reflexionar”, acotó. En la práctica católica, así como en otras prácticas cristianas y de otras religiones, hay un día de la semana para el Señor, para estar tranquilo, reflexionar, meditar, rezar, y compartir sin apuros. En la vida cotidiana tiene que haber momentos de quietud. Sin embargo, nos hemos lanzado en una “guerra contra la serenidad” donde nos vamos de aquí para allá, nos alteramos, nos interrumpimos, y casi eufóricos saltamos de una actividad a otra mientras estamos pendientes de centenares o miles de mensajes e imágenes mayormente inútiles en los celulares. Seguir leyendo Tiempo de reflexión, diálogo y acciones

Jaque mate del Rey

Era una visita complicada. Peliaguda en casi todos los aspectos. Los mismos medios españoles resaltaron en la víspera que la Casa Real era consciente de que el viaje oficial a Cuba –el primero de un rey español a la isla caribeña– ponía a Felipe VI y a Doña Letizia en una difícil tesitura. Serían arma arrojadiza de las rencillas políticas en suelo nacional, donde la gobernabilidad se ha convertido en un verdadero reto que las urnas no consiguen despejar. Y debían pasear con aplomo y caras de póker en un país bajo la dictadura más longeva de Occidente. Es el deber de los monarcas: ponerse al servicio de los gobiernos. Encorsetados en una tarea principalmente institucional. Desprovistos de color político. Seguir leyendo Jaque mate del Rey