está leyendo ...
.

Ética y ejercicio profesional

El tema tiene plena vigencia, a raíz de todas las noticias que se difunden y de los hechos de los cuales tomamos conocimiento a diario. Y nos atañe cercanamente, ya que la actividad profesional (como otras) es propicia para las conductas y ejercicios anti-éticos. O quizás desprovistos de toda ética.

El primer punto que deseamos enfocar es que a menudo se suele hablar del Código de Ética profesional, sea en la profesión que fuere, pero entendemos que la sola necesidad que exista un Código de Ética relativo al ejercicio profesional es un reconocimiento implícito que no tenemos una conducta formada en esos términos y que naturalmente no nos manejamos del modo esperado. A decir verdad, desde un punto de vista filosófico, si todos tuviéramos un comportamiento y actitud ética, no serían necesarios los Códigos que nos indicasen los patrones y modelos a seguir.

No cabe duda que es factible prepararnos para mantener una conducta ética en el ejercicio profesional. Pero para que esto tenga credibilidad y arraigo, es decir para que tenga aplicación efectiva, debe pensarse en un proceso continuo, de ejecución sucesiva, que debe iniciarse en varios frentes.

Se puede hablar de una ética espontánea o natural y también de una ética científica o bien sistemática (I). Algunos dirían que lo ético se podría traducir como un “modo o forma” de vida, en el sentido profundo de la palabra; no meramente una “manera” de vida (II).

Otros, como A. Sánchez Vázquez dicen que es la “teoría o ciencia del comportamiento moral de los hombres en sociedad”.

Hay diversos autores que distinguen entre ética y moral; aunque existen quienes sostienen que lo moral se relaciona con lo humano, y en un sentido estricto, el término moral se aplica al acto humano en relación con la norma del bien. En esta acepción, lo moral se identifica con lo ético.

Resumiendo: lo que los griegos llamaron ethos (luego ética), los latinos llamaron mores (luego moral) (I).

Frecuentemente también se habla de normas éticas, es decir aquellas que dirigen la actividad humana en orden al bien; y que comprometen a la persona porque se dirigen al núcleo mismo de su ser y de su interioridad personal. Pero lo interesante de ellas es que son una invitación al valor y una exigencia de realización perfectiva. Su violación lleva consigo la sanción interna: el remordimiento, el reproche de la conciencia (I).

Menuda tarea nos queda para vincular todo lo que antecede con nuestra realidad cotidiana y – como suele decirse frecuentemente – “en este mundo que nos toca vivir”, como si en realidad esto fuera una cuestión de juego de azar donde nos han impuesto algo sin que tengamos la posibilidad de intentar torcerlo o revertirlo; algo así como un fatalismo estructural.

Encontramos sí, Códigos de Ética en distintas profesiones liberales, que particularmente consideramos contribuciones importantes a la concienciación y difusión del tema.

No obstante estimamos que la mera existencia de los mismos, aunque reconociendo que constituyen hitos fundamentales para enfrentar el problema, es solo una parte del principio de solución.

La formación ética tiene que comenzar mucho antes, en el hogar, las escuelas, los grupos juveniles de la confesión que fuere, etc. Y por supuesto en el transcurrir de los individuos por la vida escolar inferior, media y universitaria, que debería de constituirse en un baluarte de excepción en ese sentido. En verdad, la formación ética antes que enseñarla hay que ejercitarla y ese es el modo de fijarla de modo indeleble en los individuos.

Lo que ocurre a menudo, al menos en la formación universitaria es que se insiste demasiado en lo técnico, y el énfasis en estos aspectos desvía la atención de la raíz ético-moral de aquello que se difunde en las aulas. Como si la ciencia, la técnica, el arte, etc. hicieran olvidar y relegar lo ético.

Y entonces, entre la difusión y el ejercicio de lo ético-moral, lo esencial, lo genuino, aquello que constituye la razón de ser del comportamiento ético (orientado hacia la norma del bien) debería surgir espontáneamente, como un fruto maduro.

En consecuencia, reiteramos que es factible hablar y referirse a una formación ética para la vida profesional, etc. así como también es factible hablar respecto de “una ética” en todos los órdenes de nuestro relacionamiento como seres humanos. Sin olvidarnos de la importancia de la sanción de fondo que reviste la norma ética, y que es la que cada uno siente en el interior de sí mismo.

Naturalmente, estamos en desacuerdo con quienes manifiestan corrientemente las excusas que no es factible tener una actitud honrada en los negocios, en la vida profesional, etc. y quien quisiera hacerlo se iría a la bancarrota, o que… “yo estoy dispuesto a hacerlo, pero mi vecino, competidor o colega no… por eso no lo hago”.

En tratar de ganar esta batalla el ejercicio es individual. Y el ejemplo de nuestra conducta para con los terceros y nuestros sucesores, un irreemplazable instrumento educativo.

Como decíamos al comienzo, parte de un proceso continuo de ejecución sucesiva.

(I) Etica, Dr. José R. Sanabria, México 1980.

(II) Naturaleza, Historia, Dios, Poblet, Buenos Aires, 1948

Por Natalio Rubinsztein

 

Anuncios

Acerca de jotaefeb

Un arquitecto jubilado. Aprendiz de todo, oficial de nada. Un humano más. Acá, allá y acullá. Hurgador de cosas cotidianas y trascendentes.

Comentarios

Un comentario en “Ética y ejercicio profesional

  1. LAS VIRTUOSAS INTERACCIONES

    La interacción es una forma práctica de generar cultura. A través de su impacto se estimulan los valores. Es la manera de expresar lo que se siente, lo que se quiere, lo que sueña. Los peldaños de cada acontecimiento son esenciales para la vida de quienes los transitan. Es el mundo sensible de los instantes que fluyen conforme a las vivencias que se generan. La sutileza de la apreciación panorámica se constituye en una grandísima habilidad constructiva, dando origen a las influyentes ideas que sostienen las razones del presente. Todo confluye en la necesidad de sentirse partícipe del vínculo con el otro. El ser dispuesto a socializar su existencia. A intercambiar sus conocimientos, a entregar sus dones, a utilizar sus capacidades. A superarse, siempre.

    Si hay personas unidas realizando una actividad, crecen las probabilidades de transmitir y desarrollar lo que se proponen. La común relación se consolida a través de las contundentes palabras que la hacen factible y que le permite abrirse hacia la creación de sucesivos encuentros. ¿Qué vínculos construimos que favorecen el crecimiento de las vidas implicadas en los mismos?

    La perspectiva que considera al otro como un ser valioso es una creencia habilitante de todo lo que la mente humana se proponga. La creatividad, la espontaneidad, la generosidad, la excelencia, la pulcritud y la constancia se fortalecen cuando las interacciones las enaltecen. Y todas pueden ser utilizadas por quienes quieran aplicarlas, no hay restricciones para ser creativos, espontáneos, generosos, excelentes, pulcros y constantes. La lista no se agota en estas condiciones virtuosas que posee la humanidad, sumemos a la gratitud, a la humildad, a la pasión, a la cordialidad, y podemos agregar la que cada uno quiera incorporar. Ellas viven en todo momento, no entienden de divisiones, de negaciones, de eliminaciones; sí se conectan íntegramente y se suceden unas a otras de acuerdo a las situaciones que piden su atención. Están en nuestra naturaleza y podemos emplearlas cotidianamente.

    La reciprocidad disfruta de su significado cuando localiza interrelaciones positivas. Se halla y se reproduce con naturalidad. Al multiplicarse se hace grande y cobija las intenciones que convoca. Es la afluencia concreta de las costumbres que se retroalimentan inteligentemente en una sociedad. ¿Cuáles son las tradiciones y las innovaciones que suscitan las acciones individuales y grupales dentro del tejido social?, ¿qué nos moviliza a asociarnos a unas ideas, a relacionarnos con los demás, a enlazar objetivos diversos y a dimensionar cada esfuerzo para realizar lo que queremos?

    Por Marcelo A. Pedroza

    Me gusta

    Publicado por jotaefeb | 13 junio, 2017, 09:29

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Clima

Click for Asunción, Paraguay Forecast

Frases de poetas

“No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo”.16/08/17
Walt Whitman.

archivos

Estadísticas del blog

  • 2,792,493 visitas
Follow laoveja100 on WordPress.com

Calendario

junio 2017
D L M X J V S
« May   Jul »
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  
A %d blogueros les gusta esto: