La mente del terrorista

Terrorista es la persona que participa de un acto de terrorismo y puede estar inspirado por diversas causas con las cuales él está comprometido. Generalmente, los factores principales son racionales, psicológicos o culturales.

La motivación psicológica principal del terrorista es la falta de satisfacción personal con la sociedad y con sus propios logros, y una de sus características esenciales es la necesidad de pertenecer al grupo. La aceptación del grupo se convierte en una motivación aun mayor que el objetivo político de la organización. Esta es la manera en que define su estatus social la persona que antes de ser parte del grupo era un pobre desconocido. Ahora, ya metido en una lucha de vida o muerte contra el sistema, siente la sensación de pertenencia. Y, cuando su imagen ya está en la portada de “los más buscados en el país”, se siente famoso dentro de ciertos círculos. Hasta puede ser considerado un héroe, y si muere, lo recordarán como un mártir de la causa. Por eso, el unirse al grupo puede ser apetecible para muchos desconocidos e ignorados en la sociedad. Pero una vez que el terrorista se encuentra metido dentro de esta olla de presión que es el grupo terrorista, ya es muy difícil dejarlo.

Cada grupo terrorista trata de mantener la ilusión de la invulnerabilidad del grupo; capaz de llevar a un excesivo optimismo y a la toma de grandes riesgos. Existe desde luego una racionalización colectiva para descartar cualquier idea que cuestione conclusiones importantes del grupo. Es decir, hay una total intolerancia de cuestionamientos de parte de sus miembros. Así comparten la ilusión de que la unidad es genuina y nunca se debe contradecir la decisión del “grupo”. Si bien es cierto que cada grupo terrorista es único y se lo debe estudiar en el contexto de su propia cultura e historia nacional, lo que casi siempre buscan, sin embargo, es una identidad psicosocial.

Considerando la diversidad de las causas con las cuales los terroristas pueden estar comprometidos, sorprende la uniformidad de sus retóricas. La retórica común es: “nosotros contra ellos”. “Ellos” son los malos, los satánicos y “nosotros” los luchadores por la libertad. “Ellos son la causa de nuestro problema”. De esta manera, pueden deshumanizar y satanizar con mayor facilidad a sus víctimas y remover toda ambigüedad posible de sus mentes. La claridad de sus propósitos atrae a los que buscan y tienen sed de violencia para dar rienda suelta al odio que llevan por dentro.

Es importante saber, sin embargo, que no existe estudio capaz de describir una psicopatología común entre todos los terroristas, pero la característica más resaltante entre todos ellos es el hecho de que son en su mayoría, psicológicamente normales. Eso no significa que ciertos tipos de personalidades o características no sean más fuertemente atraídos hacia la “carrera de terrorista” que otros. En general, son personalidades destinadas a la acción, agresivos y hambrientos de fuertes estímulos y excitación. Si se hurgara en la vida personal de un terrorista social revolucionario, por ejemplo, es posible que se encuentre plagada de hechos traumáticos. En la mayoría de los casos, provienen de familias fragmentadas o han experimentado la pérdida de sus padres en edad temprana. De entre todos los hechos traumáticos, la pérdida temprana del padre es la que causa una mayor disrupción.

Se puede concluir entonces que la psicología de la organización grupal del terrorismo político es muy poco conocida pero es profundamente válida, y se debe tener en cuenta en toda lucha antiterrorista.

Es muy importante entender qué es lo que les mueve como una fuerza poderosa, y no olvidar que el terrorismo es antes que nada una guerra psicológica. Si continúan teniendo el monopolio de las cámaras de televisión como ahora para manipular a su audiencia, probablemente los fracasos de la lucha antiterrorista serán frecuentes, y se convertirá irremediablemente en una guerra prolongada como ya ha sucedido en Colombia.

(*) Médico especialista diplomado del Consejo Americano de Psiquiatría y Neurología.

Por Víctor L. Romero, MD (*)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s