Lecciones de Tolstói

Leí  Guerra y paz  por primera vez hace medio siglo, en Perros-Guirec, un volumen entero de la  Pléiade,  durante mis primeras vacaciones pagadas en la Agence France-Presse. Escribía entonces mi primera novela y estaba obsesionado con la idea de que, en el género novelesco, a diferencia de los otros, la cantidad era ingrediente esencial de la calidad, que las grandes novelas solían ser también grandes –largas– porque ellas abarcaban tantos planos de realidad que daban la impresión de expresar la totalidad de la experiencia humana. Seguir leyendo Lecciones de Tolstói