Holanda: mano dura contra clubes motociclistas

Narcotráfico y comercio de armas, intimidación, intento de homicidio; son solo algunas de las actividades de las que los clubes de motociclistas son culpables. Tal es la convicción del Gobierno holandés, que ha anunciado mano dura contra los “motociclistas bandoleros”. El abogado de uno de los principales clubes de motociclistas en Holanda manifestó su “perplejidad” ante las acusaciones.

Los miembros del Hells Angels y del club motociclista maluco Satudarah tienen que dejar de creerse inmunes, advierte el ministro holandés de Seguridad y Justicia, Ivo Opstelten. Los clubes, o sus socios individuales, son según el ministerio, responsables desde hace años de chantaje a la hotelería, tráfico de drogas y armas, intimidación, violencia e intento de homicidio.

Aunarse contra los motociclistas

En los pasados años, ha habido más de cuarenta investigaciones penales sobre los Hells Angels y Satudarah. La mayoría de los casos (aún) no ha terminado en ninguna condena, principalmente por falta de cooperación entre las diferentes instancias.

Pero esto es cosa del pasado, afirma el ministro Opstelten. “Todos los alcaldes respectivos, el Ministerio del Interior, la policía, los inspectores fiscales y otros servicios estatales han aunado fuerzas. Combatiremos esta lacra con una sola línea. Es un enfoque integral. Esto es lo que hacemos con los motociclistas bandoleros en nuestro país. De esta manera evitaremos que continúen con sus perversas prácticas.”

Esta mano dura tendrá que dificultar que los clubes se reúnan o tengan su propia sede. “Los refugios donde no se respete las leyes y normas del país, no serán tolerados”, afirma Opstelten. También se priorizará la confiscación de bienes de los criminales.

Aspavientos

Erik Thomas, abogado del club de motociclistas Satudarah, no se muestra impresionado por lo que él considera “aspavientos” del ministro, y opina que éste tendría que ser más cauteloso en sus declaraciones:

“Son muchas las acusaciones. Para ser honesto, quedé perplejo cuando le escuché decir `tenemos que enfrentar el mal´. Es un uso del lenguaje inapropiado; aplica el término `motociclistas bandoleros´. Si veo mis pasados 22 años de práctica, no reconozco en absoluto la idea que la Justicia ahora da. Como si Satudarah, y quizás también Hells Angels, fueran una especie de pulpo cuyos tentáculos llegaran a todos los rincones de Holanda.

Pero es justamente esto lo que el ministro cree: los tentáculos de los clubes se extienden cada vez más. Con esta nueva ofensiva, Opstelten quiere evitar que las organizaciones motociclistas continúen aumentando su influencia en la sociedad.

“No podemos permitir las intimidaciones, no puede haber ningún vínculo entre la criminalidad y el mundo legal. Las autoridades deben intervenir para que esto no ocurra. El Estado muestra su cara, y combatirá las actividades criminales.”

Por Peter Hooghiemstra

Hells Angels en Ámsterdam

La rama amsterdamesa de los Hells Angels perdió su club-sede en Ámsterdam Este. Luego de cuatro décadas, los motociclistas tuvieron que abandonar la comuna. Para sorpresa de todos, los Hells Angels recibieron 400.000 euros para fundar su sede en otra parte, pero hasta el momento no han encontrado lugar.

A la vez, el presidente del Hells Angels Ámsterdam, Daniël Uneputty, ha dimitido, aludiendo que quiere dedicarle más tiempo a la familia, los tatuajes y los viajes.

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