SALVAR AL AMARILLO DE VAN GOGH

El amarillo en los cuadros de Van Gogh cambia de color. ¿Cómo puede salvarse el color que hace lucir tantas obras?

Vincent van Gogh, el pintor famoso que se cortó una oreja y que se conoce por varias de sus obras maestras impresionistas, a menudo usaba el color amarillo de cromo que ya no se utiliza para cuadros al óleo por razones de salud.

 

A Van Gogh le encantaban los colores fuertes y en sus obras puede contemplarse frecuentemente un juego de colores y contrastes. Ejemplos de obras que contienen ese color amarillo especial son “La avenida de los Alyscamps”, “Campo bajo cielo tormentoso” y “Jarro de doce girasoles”. Muchas de estas obras pueden verse en el Museo Van Gogh de Amsterdam.

 

La razón de la decoloración

 

Desde hace algún tiempo se nota que el amarillo de Van Gogh está cambiando al marrón. La química italiana Letizia Monica y un grupo de investigadores han constatado en sus estudios que la decoloración tiene que ver con una reacción química.

 

Es la parte del plomo crómico en la pintura que se descompone. La reacción no solamente es activada por la mezcla de la pintura blanca y amarilla que le gustaba hacer a Van Gogh, sino también por el contacto con la luz. Todo indica que la radiación de luz sobre las capas superiores de pintura reduce los átomos de cromo del color amarillo, transformando las combinaciones de cromo-4 en combinaciones de cromo-3. Por eso, proteger las obras de la luz solar y los rayos ultravioletas es la única manera de evitar la decoloración.

 

 

El procedimiento de los estudios

 

A esta conclusión llegaron los científicos con sus estudios y pruebas del color amarillo de cromo y un aparato de rayos X de la “European Synchrotron Radiation Facility” (ESRF) en Francia.

 

Los científicos tomaron pruebas de pintura del siglo XIX y la expusieron a los rayos X. Lo mismo se hizo con pequeñas pruebas de dos obras de Van Gogh (“Orilla del Sena” y “Vista de Arlés con lirios”).

 

Después de haber constatado la causa del cambio de color, los expertos se van a dedicar ahora a encontrar una manera de invertir la reacción química para devolver a los cuadros de Van Gogh y los otros impresionistas el deslumbrante amarillo.

 

Autora: Vera-Helena Nickelé

Editor: Pablo Kummetz

 

 

Pablo Kummetz

 

7 comentarios en “SALVAR AL AMARILLO DE VAN GOGH”

  1. Sólo un recordatorio de que Vincent van Gogh no comió pintura amarilla para hacerse sentir feliz, comió pintura y bebió diferentes productos químicos porque era suicida y por eso no se le permitió entrar en su estudio mientras tenía breakdowns.
    Tampoco pintó la noche estrellada y sus otras grandes obras porque estaba deprimido, pintó la mayoría de ellas mientras estaba en recuperación y demostró su esperanza y amor por el mundo a través de esto.
    La mayoría de sus grandes obras fueron pintadas desde su habitación en el hospital. La depresión de Van Gogh no debe ser glorificada. Su esperanza y esfuerzo hacia una vida mejor, así como su recuperación de la depresión deben ser glorificados.
    Su temperamento nervioso le hizo un compañero difícil y las discusiones que duraron toda la noche, en combinación con pintando todo el día, afectaron a su salud. Decidió ir al sur de Arles donde tuvo la esperanza de abrir una escuela de arte con sus amigos.
    Gauguin hizo el viaje a Arles pero el resultado fue un desastre. En el fin de 1888, después de un incidente, Gauguin tuvo que salir de Arles. Van Gogh le persiguió con una cuchilla y fue parado por Gauguin, pero se cortó una parte de su propia oreja.
    La vida de Van Gogh empezó a alternar entre los ataques de locura y la lucidez. Van Gogh fue enviado al manicomio en Saint-Rémy para su tratamiento. En mayo de 1890, sentía mucho mejor y fue a vivir en Auvers-su-Oise bajo el ojo atento de Doctor Gachet.
    Murio dos meses después cuando se disparó a sí mismo “por el bien de todo.” Durante su carrera breve vendió solamente una pintura.
    Las obras más finas de Van Gogh fueron producidas en menos de tres años por una técnica que crecía más y más apasionada en la brochada, en color simbólico e intenso, en tensión superficial, y en el movimiento y la vibración de forma y línea.
    La fusión inimitable de forma y contenido de Van Gogh es poderosa, dramática, rítmica, imaginativa y emocional. El artista estaba absorto completamente en el esfuerzo para explicar su lucha contra su locura o en la comprensión de la esencia espiritual de hombre y naturaleza.
    – ALGUNAS DE SUS OBRAS MÁS IMPORTANTES:
    La noche estrellada: El cuadro lo realizó en el sanatorio de Saint-Rémy-de-Provence, donde se recluyó hacia el final de su vida. Fue pintada a mediados de 1889, trece meses antes de su muerte.
    Trigal con cuervos: Campo de trigo con cuervos​​ o Trigal bajo la tormenta​ es un óleo sobre lienzo. Fue pintada en 1890, comúnmente se afirma que esta fue la última pintura de Van Gogh.
    El autorretrato: Es un óleo sobre lienzo pintado en 1889. El cuadro, que puede haber sido el último retrato de van Gogh, fue pintado en septiembre de ese año, poco antes de que dejara Saint-Rémy-de-Provence en el sur de Francia.
    Los lirios: Es un cuadro al óleo sobre lienzo realizado en mayo de 1889. Es una de las muchas pinturas y grabados de lirios creadas a lo largo de su vida. En 1987 fue vendido por 53.900.000 dólares, la cifra más alta jamás pagada por un cuadro.
    Almendro en flor: Pintado en febrero de 1890 en Saint-Rémy-de-Provence.​ Inspirándose en la xilografía japonesa, el tema de ramas en flor contra un cielo azul era uno de los preferidos de Van Gogh.
    Calavera con un cigarrillo: Cráneo de un esqueleto con cigarrillo encendido es uno de los primeros trabajos de Vincent van Gogh. La pequeña y sin fecha pintura es parte de la colección permanente del Museo Van Gogh en Ámsterdam.

    @PLVCIDUS

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  2. http://www.nytimes.com/es/2016/07/23/una-nueva-exposicion-ahonda-en-el-caso-de-la-oreja-de-van-gogh-y-su-estado-mental/?em_pos=small&emc=edit_bn_20160726&nl=boletin&nl_art=2&nlid=74703206&ref=headline&te=1

    Todos saben que Vincent van Gogh se cortó la oreja izquierda. Sin embargo, desde aquel suceso ocurrido hace casi 128 años han continuado los debates académicos sobre la severidad de la mutilación que el artista se infligió en Arlés, Francia, en diciembre de 1888. ¿Simplemente se rebanó un pequeño trozo de la oreja o se cortó todo el lóbulo?

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  3. Grandes autores que se quitaron la vida

    El suicidio es un tema considerado tabú, tanto por sus implicaciones emocionales, normalmente muy negativas, como por un cierto temor a un supuesto «efecto llamada» en el caso de que el hecho de quitarse la vida llegara a percibirse como algo más habitual de lo que a primera vista parece.

    Sin embargo, cuando el suicidio afecta a figuras públicas, como músicos o escritores, es mucho más difícil que pase desapercibido y trasciende hasta el gran público… o no. Hoy en Lecturalia os vamos a hablar de varios escritores que decidieron poner punto y final a sus vidas en un momento determinado.

    Jack London fue un viajero incansable y un hombre comprometido políticamente durante toda su vida. Sus aventuras reales son casi superiores a las que describió en muchos de sus libros y recomiendo encarecidamente sus textos sobre viajes. Pese a todo, London siempre fue una persona atormentada y con numerosos problemas de alcoholismo. Muchos piensan que el 22 de noviembre de 1916, London acabó con su vida con una sobredosis de morfina.

    Hunter S. Thompson, cuya figura está ahora recibiendo nuevos homenajes, fue elcreador del periodismo Gonzo, no sé si más por necesidad que por buscar caminos nuevos. Thompson vivió sus últimos años entre el alcohol y las drogas, arriesgándose incluso a infiltrarse en la banda de motoristas de Los ángeles del inferno. Se suicidó a los 67 años, 17 más de los que, según él, necesitaba o quería. Se disparó con su propia arma.

    Sylvia Plath fue una poeta de gran intensidad pero que jamás fue feliz en este mundo. Después de varios intentos de suicidio a lo largo de los años, Plath murió por unaintoxicación de dióxido de carbono. Para saber más de esta autora americana, imprescindible su libro La campana de cristal. En 2001, el psicólogo James C. Kaufman presentó una investigación en la que hablaba del Efecto Sylvia Plath. Según su trabajo, los poetas son más dados a sufrir de enfermedades mentales que el resto de escritores, agravándose esta situación en el caso de que el poeta en cuestión sea mujer.

    Otra poeta cuya vida se detuvo por su propia mano fue la argentina Alejandra Pizarnik, autora de poemarios como Los trabajos y las noches o El infierno musical, y muy conocida por La condesa sangrienta. Con 36 años, y tras varios intentos anteriores, Pizarnik se suicidó con una sobredosis de pastillas. A lo largo de su trayectoria había recibido una beca Guggenheim y una Fullbright.

    Vsévolod Garshin no es uno de los autores rusos más conocidos. Hace poco reseñamos su obra La flor roja, un claro ejemplo de su desgraciado conocimiento de las instituciones mentales de su época. Garshin apuntaba a convertirse en uno de los grandes escritores de su generación. En 1882 se lanzó por el hueco de una escalera. Tenía sólo 33 años.

    Escritor romántico por excelencia, Mariano José de Larra se suicidó con 27 años, siguiendo de fiel manera el trágico sentimiento de la vida en el que se vio envuelto. ¿La causa? Siendo un romántico del siglo XIX no podía ser otra que la del amor. Su separación de Dolores Armijo lo hundió en una severa depresión de la que sólo pudo escapar de un tiro en la sien.

    Más reciente tenemos el caso de David Foster Wallace, novelista americano que parecía destinado a revolucionar por completo el panorama literario anglosajón gracias a obras como La broma infinita. Wallace se ahorcó en 2008, tras ser incapaz de superar una depresión que le había acompañado los últimos veinte años de su vida.

    Un autor cuyo suicidio marcó su obra de una manera diferente a la de los demás fueJohn Kennedy Toole. Ninguna editorial quiso publicar la genial La conjura de los necios, algo que afectó al joven escritor de tal manera que acabó quitándose la vida al inundar su coche con el humo del tubo de escape de su coche. Años más tarde ganaría el Pulitzer de manera póstuma.

    Sin duda, la muerte de Ernest Hemingway es uno de los suicidios más conocidos de la historia. Autor venerado en su país y de una influencia enorme en todo el mundo,Hemingway acabó sus días con un disparo de escopeta en 1961, harto de sufrir una enfermedad que en los últimos años había minado su salud y de la que no encontraba salida.

    Emilio Salgari se quitó la vida al estilo del suicidio ritual japonés tras varios años de frustración completa al ver cómo sus obras se vendían por todo el mundo mientras que él, como autor, apenas recibía dinero de sus editores. Su carta de despedida fue una acusación muy dura y se levantó una fuerte polémica a su alrededor.

    Ryunosuke Akutagawa fue uno de los principales escritores de Japón; en su homenaje se entrega actualmente el más importante de los premios literarios de su país. Akutagawa fue otro de los que murieron demasiado pronto, con apenas 35 años decidió tomar una sobredosis de barbital al no poder sobrellevar los síntomas de una incipiente esquizofrenia.

    Uno de los autores que gozaron de una gran popularidad y que luego fueron olvidados fue Sándor Márai, escritor húngaro cuyo estilo realista y su activismo político contra los nazis le llevaron al exilio en Estados Unidos. En 1989 acabó con su vida de un disparo, cansado de luchar contra un duro cáncer. Hoy en día su obra se está recuperando y se le sitúa al mismo nivel que otros autores como Joseph Roth.

    Cesare Pavese destacó tanto por su obra literaria, de las más importantes del siglo XX italiano, como por su compromiso social y político. Precisamente, su desengaño sobre la política y problemas personales desembocaron en una depresión de la que sólo escapó con una sobredosis de barbitúricos en 1950. Ese año ganó el Premio Strega, el más prestigioso de su país.

    La lista no acaba ahí, claro. Es mucho más larga. Estremecedoramente larga, diría. Me hace pensar si es por el hecho, como ya he comentado, de ser figuras públicas o si la vida al filo del escritor influye en buscar este tipo de salida. Resulta entristecedor leer sobre todos esos jóvenes autores, con apenas 30 años, que no encontraron su lugar en este mundo cuando tenían tanto que ofrecer. Una verdadera lástima.
    Alfredo Álamo

    http://www.lecturalia.com/blog/2012/11/10/grandes-autores-que-se-quitaron-la-vida/

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  4. Esto de vivir y de aguantar

    Pobre de aquel que no sepa sentir el calor de un abrazo, la maravilla del amor y de la solidez de una relación alimentada con años. Triste de aquel que, de tanta sombra, lejos de los apuros del afecto, se dedique a la profesión oscura del engaño, del robo y la codicia. Condenado por sus propias cadenas a persistir en su paraíso de egoísmo, como el que perdió los ojos, la capacidad para ver la necesidad o el dolor de los demás, y no siente nada de nada.

    Perdón para los imperdonables que han talado la esperanza de la naturaleza, que le han puesto un precio a la madera del alma, los que le pusieron un precio a la sonrisa de las niñas con la ahora triste actividad de la trata de personas. Deberían darle una nueva oportunidad de vivir una vida mejor a los pobres, mendigos, los abandonados, que no cotizan en bolsa ni pueden llevar con dignidad su condición de humildes. Con ellos se hace el reino de la indiferencia.

    Hay que cambiar la condición humana de los desamparados, la insensatez de lo mediático como moneda de valor, el cambio chico del chisme barato que corre de boca en boca, con más rapidez que la verdad. Eliminar la extorsión que viene después del favor, dar por bien pagada la felicidad de compartir sin pedir nada a cambio.

    Triste el que crea que solo con el poder de las armas puede cambiar la injusticia, que la verdad se impone con balas y no con razones. Amparados sean los que tienen la paciencia de los oprimidos, la resignación por la ceguera generalizada de la indolencia.

    La razón puede extraviarse, postergarse, dilatarse en discursos, pero siempre regresa al lugar que le pertenece, la segura sombra de la justicia.

    Y uno se pregunta cuánta paciencia hace falta para mover esa montaña, cimentada con años, solidificada en la desidia de los que por detentar un poder, caen en la desmemoria. Se olvidan de las necesidades básicas, de los asuntos primarios que deben sumarse con urgencia. Cómo cambiar una mente perjudicada por la falta de control, que se niegan a dar informes verdaderos de la situación para que no se noten sus yerros. Hombres públicos, administradores muchos de la ley y el orden, supuestamente hablando o discurseando, pero para nada cumpliendo.

    ¿Y esta arenga a dónde apunta? ¿Qué le puedo decir? Si no entendió, haga el favor de leer de nuevo y haga de cuenta que es un político, un postergado, un eterno buceador de sueños, que por una vez se sale del libreto que le escriben otros.

    César González Páez

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  5. Una vasta biografia de Van Gogh rebate la teoría de su suicidio
    POSTED BY JOTAEFEB ⋅ 13/11/2012 ⋅ 2 COMENTARIOS
    ARCHIVADO BAJO LIBROS
    Hace un año saltó la bomba. Dos reputados especialistas norteamericanos (Steven Naifeh y Gregory White Smith), ganadores de un Pulitzer por una biografía de Jackson Pollock, habían publicado una monumental biografía de Van Gogh, en la que apuntan la posibilidad de que no se había suicidado, sino que habría podido haber muerto de un disparo accidental realizado por un joven que veraneaba en Auvers, donde falleció Van Gogh. El próximo día 21 el libro ve la luz en español publicado por Taurus y traducción de Sandra Chaparro.

    A lo largo de 830 páginas, los autores van diseccionando y completando el puzzle de la compleja y atormentada vida del pintor holandés, «un fanático», como se definía el propio Vincent en 1881:«Tengo una enorme fuerza interior… Es un fuego que no debo apagar sino avivar». Considerado por muchos como un loco, como un Quijote moderno, en esta exhaustiva y completísima biografía descubrimos qué le llevó a ser tan impetuoso, a tener esos arrebatos de entusiasmo, a ser tan rebelde, torturado, alienado del mundo, enemigo de sí mismo… Dicen Naifeh y White Smith que pagó un alto precio por ello: la tremenda soledad en la que vivía y el constante fracaso en su ajuste de cuentas con la vida. Mucho de lo que sabemos de su vida está encerrado en el millar de cartas que envió a su querido hermano Theo.

    Desmontando la leyenda

    Pero, sin duda, lo más llamativo del libro es el apéndice, en el que se trata de reconstruir los hechos acaecidos el 27 de julio de 1890. Nos han contado siempre que Van Gogh cogió una pistola de su casero y se suicidó a los 37 años en un campo de trigo de Auvers. Los autores ven argumentos suficientes para desmontar esa leyenda, en la que advierten demasiadas contradicciones. Nunca se hallaron pruebas: no apareció el arma, ni los utensilios y el lienzo que llevaba a cuestas (raro en alguien que pensara en suicidarse), no hubo testigos, ni se le hizo la autopsia. El extraño ángulo desde el que entró la bala rebate la teoría del suicidio: el disparo se produjo desde lejos.

    Con los años han surgido testimonios que cambian la historia. Todo apunta a que Van Gogh no murió en un trigal sino en el camino del caserío de Chanpoval, como relatan dos personas. Y, como en toda buena historia, hay un sospechoso: René Secrétan, hijo de un farmacéutico rico que vivía en París. Pasaba los veranos en Auvers con su hermano Gaston. René era un adolescente problemático, al que le gustaba gastar bromas pesadas a Van Gogh. Solía disfrazarse de Buffalo Bill, con su revólver calibre 38. El encuentro entre ambos pudo ser fortuito. Nunca sabremos lo que pasó en realidad. Pero, ¿por qué calló Van Gogh si le dispararon? Quizás porque simplemente deseaba morir.

    Contradicciones

    N. P. MADRID

    Lugar

    Varios testigos dicen que le vieron junto al caserío de Chanpoval y no en un trigal.

    Pistola

    El joven René Secrétan tenía un revólver calibre 38. Es falso que Van Gogh pidiera un arma para espantar cuervos.

    Herida

    La bala entró desde un ángulo extraño. Debió dispararse desde lejos.

    Hechos extraños

    Van Gogh salió ese día con un lienzo y utensilios de pintura, que nunca aparecieron. Resulta extraño en alguien que pensara suicidarse.

    http://www.abc.es/20121111/cultura-arte/abci-vangogh-201211072022.html

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  6. Van Gogh y su obsesión por Japón

    La Pinacoteca de París presenta la muestra “Van Gogh, sueños de Japón” en la que se pone en evidencia la gran influencia que tuvo el arte japonés en la obra del pintor holandés.

    Vincent Van Gogh tuvo muchas obsesiones. Una de las más fuertes fue el país de Sol Naciente como lo muestra “Van Gogh, sueños de Japón” que se presenta en la Pinacoteca de París. Allí se exhiben unas 40 obras del pintor holandés junto a los grabados japoneses que tanto lo apasionaron. Se trata de grabados o estampas de importantes pintores japoneses como Utagawa Hiroshige, y que al lado de los cuadros de Van Gogh se revelan de un parecido iconográfico evidente.

    “Las estampas japonesas lo inspiraron profundamente porque a los japoneses les gusta pintar la naturaleza y Van Gogh era un amante de la naturaleza. Como muchos de sus contemporáneos, descubrió que las composiciones japonesas eran muy audaces, sobre todo en lo que se refiere a la perspectiva. Van Gogh aprendió ese nuevo idioma en la pintura, al punto de proyectarse él mismo en un idealismo imaginario sobre Japón, una especie de armonía que él encontró en los artistas y en el arte japonés”, declaró a RFI Sjraar van Heugten, uno de mayores especialistas del mundo de las obras de Van Gogh, quien contribuyó al montaje de esta exposición.

    La colección de más de 500 estampas que él reunió se encuentra ahora en el Museo Van Gogh de Ámsterdam. “Un tesoro artístico” como las consideraba el pintor que en la ultima parte de su vida sufrió numerosas crisis de esquizofrenia y bipolaridad. Pintar los colores de la naturaleza japonesa era para él una manera de viajar a ese mundo imaginario, lleno de colores y de paz. Los cuadros que se exponen en la Pinacoteca de París dan cuenta de ese estado de ánimo que Van Gogh esperaba alcanzar. Son cuadros generosos en color, llenos de pintura y de una positiva visión de la vida.

    “Van Gogh, sueño de Japón” se presenta en la Pinacoteca de París hasta el 17 de marzo, en paralelo con otra exposición que reúne las pinturas del maestro japonés Utagawa Hiroshige.

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  7. IMPRESIONISMO EN EL HERMITAGE DE AMSTERDAM
    POSTED BY JOTAEFEB ⋅ 26 DE JUNIO DE 2012 ⋅ DEJAR UN COMENTARIO
    ARCHIVADO BAJO ARTE

    A fines del siglo XIX, hablar de ‘impresionismo’ era una forma de desprecio. Mientras en Francia los jóvenes artistas eran mirados por encima del hombro, coleccionistas rusos visionarios compraban sus obras. El museo Hermitage de San Petersburgo ha prestado valiosas obras de aquella época al Hermitage de Amsterdam.

    Claude Monet pintó en 1892 su impresión de un atardecer. Monet no era el único artista parisino en rebelión contra el orden establecido. Un periodista habló, para empequeñecerlos, de ‘Impresionismo’, y esta palabra se convirtió en nombre común entre los artistas y los amantes del arte, en un tiempo de rápidos cambios. Los impresionistas reflejaban la vida real en sus trabajos, pintaban con menos precisión y dejaban a la vista lo fugaz.

    En aquel momento, el mundo del arte en París exigía obras refinadas y precisas. Cuadros que dejaran ver con claridad una escena, que representaran por ejemplo un pasaje de la Biblia o la antigüedad. Retratos que reflejaran la realidad, o mejor dicho una realidad idealizada.

    A fines del XIX, el renombrado Salón de las Bellas Artes, conocido como El Salón, solo aceptaba obras clásicas. Pero, como siempre, había artistas que no estaban dispuestos a seguir las normas establecidas.

    Revolucionarios

    En el Museo Hermitage de Amsterdam cuelgan trabajos de Claude Monet y otros revolucionarios como Alfred Sisley, Camille Pissarro y Edouard Manet. También hay obras de maestros que se inspiraron en ellos, por ejemplo Renoir y Cézanne. En estas obras faltan a menudo las líneas precisas, muchos detalles han quedado afuera, de cerca se pueden apreciar los brochazos en la tela. Sin embargo, los cuadros respiran vida.

    La muestra en Amsterdam es aún más interesante porque ofrece obras de contemporáneos de los impresionistas que sí eran aceptados. Se trata muchas veces de escenas absurdas con damas de honor tomando un baño, señoritas recatadas haciendo música en un parque, una chica desnuda jugando con un gato o ‘Ensayo en la casa de un poeta trágico en Pompeya’ de Gustave Boulanger. Cada detalle está minuciosamente trabajado. Es lógico pensar que los impresionistas quisieran hacer un arte diferente.

    Un vestido rojo furioso

    En el Hermitage de Amsterdam también se puede apreciar un fantástico paisaje de Gustave Doré o la pintura de Jean-Paul Laurens sobre el emperador Maximiliano de México esperando su ejecución. Próximo a ellos, el retrato de una orgullosa dama con un vestido rojo furioso, soldados en un altillo semi destruido durante el sitio de París en 1870, una cacería de leones en Marruecos de Delacroix. El estilo de estas pinturas es muy distinto al de los impresionistas, pero sin duda son obra de grandes artistas. En sus telas también palpita la vida.

    Rusia

    Todas las obras exhibidas en el Hermitage de Amsterdam provienen de la enorme colección del museo del mismo nombre en la ciudad rusa de San Petersburgo, adonde llegaron por distintas vías desde los salones de sus primeros dueños, familias aristocráticas o ricos coleccionistas rusos. Después de la revolución bolchevique, el arte tenía que estar a la vista del pueblo.

    No obstante lo dicho, durante la época de Stalin los impresionistas no estaban en exhibición, porque no era un tipo de arte que le agradara al dictador. Felizmente hubo funcionarios del museo que conservaron estas obras en los depósitos, de modo que más tarde volvieron a sus salas. Gracias a la estrecha relación entre los museos Hermitage de Rusia y Holanda, los impresionistas y sus contemporáneos están hoy temporalmente en Amsterdam.

    Vincent van Gogh

    A partir de fines de septiembre, los amantes del arte podrán disfrutar, en el mismo Hermitage de Amsterdam, de algunas decenas de pinturas de Vincent van Gogh. Esto porque el museo dedicado al pintor holandés estará cerrado por renovación durante seis meses. Allí habrá oportunidad de ver cómo Van Gogh también recibió inspiración de los impresionistas. Arte en el contexto de su tiempo.

    Por Philip Smet

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