‘BOCHINCHE’ FUE LA PALABRA MÁS ACOGIDA EN CONVOCATORIA PARA SALVAR 11 MIL VOCABLOS EN DESUSO

Por falta de uso, palabras que en fueron consideradas bellas y cotidianas han perdido vigencia. Sin embargo muchas personas aún las recuerdan.

La convocatoria recuerda que hogaño no hay que ser gaznápiro y no hay que hacer de las palabras viejas simples cascarrias.

Miles de personas propusieron términos que han perdido uso, como ‘gaznápiro’ o ‘zangolotino’, para responder a la campaña ‘Apadrina una palabra en peligro de extinción’.

Dice la bogotana Marcia Bermúdez que la palabra “bochinche” le recuerda el trópico. “Me huele a las tierras calientes del norte de mi país, a costa, a mar, a la alegría de los personajes mágicos pero cotidianos de esa zona que tanto calor da al resto de Colombia”.

 

Bermúdez es una de las 155 personas de América y Europa que eligió esta palabra en la convocatoria hecha por La Escuela de Escritores de Madrid y la Escola d’Escriptura del Ateneo de Barcelona.

 

La intención, según el director de la Escuela, Javier Sagarna, era “reflexionar de una forma lúdica sobre el uso del idioma, su riqueza y su diversidad”.

 

Participaron 13.833 internautas de 69 países, la mayoría de España, seguida de Argentina, Chile y México, que durante 21 días, que se cumplieron el fin de semana pasado, acudieron al rescate de palabras y propusieron salvar 11 mil vocablos.

 

“Bochinche” fue la palabra más acogida, pero hubo otras como “gaznápiro”, “alféizar”, “zangolotino”, “zaguán” y “damajuana”.

 

La idea también era abrir el debate sobre el empobrecimiento de la lengua y conocer “la percepción subjetiva de los propios hablantes”, dijo Sagarna.

 

Al final fueron elegidos 7.120 palabras. Todas pueden consultarse en la red la Reserva de Palabras (en peligro de extinción) en el sitio http://www.reservadepalabras.org. Entre ellas también han quedado las que aportaron durante todo el proceso políticos como el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, escritores y personalidades de la cultura.

 

¿Cuál es tu bochinche?

 

“Bochinche” es un ejemplo de cómo el idioma evoluciona en los países. La mayoría de sus 155 padrinos son de Argentina, Chile, Colombia y Venezuela. donde está en uso. Su significado es tumulto, barullo, alboroto o asonada, en la primera acepción de la Real Academia de la Lengua.

 

Sin embargo, los españoles apadrinan esta palabra en su segunda acepción, bastante extraña para los colombianos: “porción de líquido”. Para aumentar sus distintos significados, en Panamá, por ejemplo, “bochinche” conserva la acepción de chisme maledicente.

 

Propuestas de muchos países

 

Además de España, con 9.761 participantes, Argentina con 1.367, Chile con 588, y México con 241, llegaron propuestas de toda Latinoamérica. También de Estados Unidos, Francia, Noruega, Israel, Irak, Tailandia, Guinea Ecuatorial, China, Japón, Mongolia y las Islas Seychelles.

 

Las voces relacionadas con la niñez o juegos de infancia (“zangolotino”, “guá”, “chiquilicuatre”) y las labores del campo o los objetos del mundo rural (“alcancía”, “balde”, “urdimbre”, “almazuela”) coparon las preferencias.

 

Hubo quienes apadrinaron palabras que difícilmente caerán en desuso y 58 internautas coincidieron en que “escuchar” ya no significa prestar atención a lo que se oye, sino simplemente “percibir sonidos con el tímpano”.

 

Otra señal para una nueva generación de hispanohablantes, “avatar”, no significa “fase, cambio o vicisitud”, sino el ícono con que se identifican en un chat o foro de Internet.

 

“Es un ejemplo de cómo la lengua se mantiene viva”, dicen quienes propiciaron esta iniciativa, que evocan a García Márquez en ‘Cien años de soledad’ apuntando a “encontrar las palabras y que lo hagan tus hijos y tus nietos, para no tener que señalar con el dedo aquello que designan”.

 

Otras palabras en vía de extinción

 

Bribón: Haragán.

Quincalla: conjunto de objetos de metal, generalmente de escaso valor, como tijeras, dedales, imitaciones de joyas.

Zaperoco: alboroto

Umbría: dicho de un lugar donde da poco el sol.

Yantar: comer

Nefelibata: dicho de una persona soñadora, que anda por las nubes.

Socotroco: trozo grande.

Perorata: Oración o razonamiento molesto o inoportuno.

Kermés: fiesta popular, al aire libre, con bailes, rifas, concursos, etc.

 

Palabras aceptadas y otras inventadas

 

Todo cambia y palabras que antes eran mal vistas, hoy son aceptadas en el ‘Diccionario esencial de la lengua española’, un extracto del de la Real Academia de la Lengua, que circula desde este año. Allí aparecen como novedades vocablos muy usados co-

mo “abrefácil”, “chat”, “rap”, “internet”, “pósit” y “salvapantalla”.

 

Claro que aún recomienda no usar extranjerismos con equivalentes en el español, así a veces estos parezcan más extraños. Es el caso ‘disc-jockey’, cuya palabra en castellano es “pinchadiscos”. De todos modos, el idioma evoluciona de boca en boca. Basta recordar palabras inventadas por niños de Medellín en el pasado Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua. Entre ellas estaban “flapigozo” (expresión de felicidad), “murmulencio” (murmullo en el silencio), japisteza (tristeza y alegría a la vez), y lumpereza (pereza de ir al colegio los lunes).

 

Las palabras y sus padrinos

 

Filandón

Luis Mateo Díez, escritor español

 

“Viene del latín ‘filus’, hilar, y designa las reuniones en que las mujeres hilaban o cosían, mientras entre los vecinos se contaban historias y se comentaba la vida. Es una palabra a favor de la palabra oral, del hablar”.

 

Holganza

Alberto Fuguet, escritor chileno

 

“Es la calidad de vida que vamos perdiendo, y que todo lector conoce. Si bien una vaga homofonía la asocia a la condición de holgazán, ‘holganza’ retiene, junto a la noción de reposo, la de una apacible alegría que los griegos llamaban euthymia”.

 

Almazuela

Alex Grijelmo, periodista español

 

“Me gusta mucho la palabra ‘almazuela’. La elaboración de mantas, cubrecamas, edredones o colchas con retales es una tradición viva en La Rioja y zonas colindantes, donde se aprovechan trozos de telas procedentes de otras prendas. Almazuela tiene parentesco con almozala, que procede del árabe almusalla (‘tapiz para la plegaria’).

 

Zarandaja

Enrique Vila-Matas, escritor español

 

“La palabra que apadrino creo que suena muy bien; indica algo que es más bien insignificativo, como empieza a ser, por cierto, alarmantemente insignificativa esa palabra misma”.

 

Prístino

Alberto Manguel, escritor argentino.

 

“Se refiere a lo que perdura en el tiempo con vigor y tiene el brillo de lo auténtico. Atribuye un resplandor especial. En estos tiempos de simulacros y falsificaciones, es una palabra que no encuentra fácilmente dónde posarse. De manera que lo prístino se oculta detrás de sinónimos difusos: primitivo, antiguo, original”.

 

Vagoroso

Edmundo Paz Soldán, escritor boliviano

 

“Según el diccionario de la Real Academia es un adjetivo con dos acepciones: que vaga o que fácilmente y de continuo se mueve, y la segunda, tardo, perezoso o pausado. No sé cuándo la leí por primera vez, pero era un adolescente enamorado del castellano y me pareció una palabra de orfebrería, una de esas gemas que guarda la lengua en sus arcanos”.

 

* Declaraciones tomadas de http://www.reservadepalabras.org

 

Acción urgente para 15 palabras

 

Estas son las 15 palabras que contaron con más votos en el proyecto de apadrinar términos en peligro de extinción. El significado es la primera acepción del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española

 

1. Bochinche: tumulto, barullo, alboroto, asonada.

 

2. Gaznápiro: palurdo, simplón, torpe, que se queda embobado con cualquier cosa.

 

3. Alféizar: vuelta o derrame que hace la pared en el corte de una puerta o ventana, tanto por la parte de adentro como por la de afuera, dejando al descubierto el grueso del muro.

 

4. Zangolotino: (adjetivo). Que está en la niñez.

 

5. Zaguán: espacio cubierto situado dentro de una casa, que sirve de entrada a ella y está inmediato a la puerta de la calle.

 

6. Damajuana: recipiente de vidrio o barro cocido, de cuello corto, a veces protegido por un revestimiento, que sirve para contener líquidos.

 

7. Botarate: hombre alborotado y de poco juicio.

 

8. Balde: en las embarcaciones especialmente, cubo que se emplea para sacar y transportar agua.

 

9. Escuchar: prestar atención a lo que se oye.

 

10. Cachivache: vasija, utensilio, trebejo.

 

11. Alcancía: vasija, comúnmente de barro, cerrada, con solo una hendidura estrecha hacia la parte superior, por donde se echan monedas que no se pueden sacar sino rompiendo la vasija.

 

12. Hogaño: En esta época, a diferencia de antaño, en época anterior.

 

13. Cáspita: interjección usada para denotar extrañeza o admiración.

 

14. Andancio: enfermedad epidémica leve.

 

15 Cascarria: Persona o cosa despreciable.

 

 

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