PROHIBIDO ESCUPIR EN EL SUELO

 

  • Jaime Richart

En los años cuarenta se veía en los tranvías, el metro y recintos públicos o semipúblicos un letrero que decía: “Prohibido escupir en el suelo”. Y luego en los cincuenta, todavía seguían en bares y tabernas unos baldosines, que aún no han desaparecido por completo, con la inscripción: “Se prohíbe cantar y bailar”. Tirar papeles en la calle es otro de los modales que identifican al zafio gañán.

 

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MANDAR

 

Se debe aprender a obedecer, antes de querer mandar.”

El que no sabe obedecer, no sabe mandan ¿Cómo es, que la, obediencia prepara al mando? No nos veríamos inclinados a creer que se aprende a mandar mandando, y que la obediencia conduce al servilismo?

La obediencia voluntaria es uno de los mejores ejercicios para la energía. Mientras más energía tenga un hombre, mejor podrá dirigir la voluntad de los demás, es decir, podrá mandar sin necesidad, de hablar mucho.

 

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¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO?

 

Yo me preguntaría y plantearía la siguiente pregunta: ¿cómo eduqué o estoy educando a mis hijos? ¿Qué valores inculco o inculqué a mis hijos?

A los jóvenes de este siglo hay que llamarlos varias veces en la mañana para llevarlos a la escuela y, digo llevarlos porque no tienen que tomar el camión o caminar larguísimas distancias para llegar a ella.

Se levantan generalmente irritados porque se acuestan muy tarde, viendo televisión por cable, jugando playstation, hablando o enviando mensajes por teléfono o chateando por la Internet.

 

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LO LOCAL COMO UNIVERSAL PEDRO PÁRAMO

Es bien sabido que el argumento de una novela es una escusa para hablar de otra cosa, de lo que está detrás, de aquello que se representa como significado.

Las novelas son construidas desde la conciencia, desde una actitud determinada ante la realidad, si fuésemos capaces de ponernos en la cabeza del escritor sabríamos tanto como él de la obra. Quién escribe. Para quién escribe. Desde dónde escribe. Y bajo el título de “realismo mágico” la realidad en la novela adquiere una expresión que se le superpone, mágica, que está más allá o acá, que proviene de los mundos del sueño, de la obsesión, de la alucinación, del estado abierto a la sorpresa con caracteres que hacen de la realidad común otra realidad, o una surrealidad, porque fueron los surrealistas quienes primero la mencionaron.

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