WIKILEAKS PROVOCA UN TERREMOTO DIPLOMÁTICO

La toma de decisiones políticas en el Departamento de Estado ha sido puesta al descubierto.

Las revelaciones realizadas por la organización Wikileaks han provocado un terremoto diplomático en el que analistas hablan de un antes y un después para la diplomacia de EEUU y las relaciones internacionales.

El gobierno alemán se manifestó sumamente preocupado por las consecuencias internacionales que se deriven de la publicación de miles de documentos confidenciales entre las sedes diplomáticas de Estados Unidos en unos treinta países en todo el mundo y el Departamento de Estado del gobierno estadounidense.

Sin embargo el gobierno de Berlín aseguró que las revelaciones no afectarán las relaciones entre Estados Unidos y Alemania. La información revelada por cinco diarios europeos y estadounidenses, entre ellos el semanario alemán Der Spiegel, incluye comentarios del actual Embajador de Estados Unidos en Berlín, Philip Murphy que califica a la canciller alemana Angela Merkel de metódica, racional y pragmática.

Angela “teflón” Merkel

“Bajo presión reacciona con entereza, pero evita los riesgos y rara vez es creativa”, dice el diplomático, que en los informes internos la llama Angela “teflón” Merkel por su capacidad para tratar asuntos espinosos sin mostrar que le afectan. En cuanto al ministro del Exterior, Guido Westerwelle, es visto como una persona agresiva, arrogante y de poco peso, que necesita madurar en el puesto. Por otra parte los informes tachan al ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schäuble, de neurótico y colérico.

La organización Wikileaks publicó en su página internet unos 250.000 documentos secretos y confidenciales, que confirman la presencia de armas nucleares tácticas en Holanda, Bélgica, Alemania y Turquía. Uno de los informes se refieren a una conversación entre el embajador estadounidense Philip Murphy, el vicesecretario de Estado en el Departamento de Estado para asuntos Europeos y de Eurasia, Phil Gordon y el asesor de seguridad nacional alemán, Christoph Heusgen. Según las fuentes éste último dijo a sus interlocutores que el gobierno de Berlín se oponía a la retirada de 20 armas nucleares estadounidenses estacionadas en territorio alemán debido a que Rusia todavía cuenta con miles de armas de este tipo. Los gobiernos de Holanda y Bélgica no han confirmado ni desmentido la presencia de armas nucleares estadounidenses en su territorio.

Las revelaciones ponen en evidencia la sospecha norteamericana de que la política rusa está en manos de Vladimir Putin, a quien juzga como un político autoritario y machista a quien compara con Silvio Berlusconi en Italia. Putin tiene la clave de todo, desde acuerdos de energía hasta la política de Moscú hacia Irán. El dúo Putin Medvédev, es comparado con los personajes Batman y Robin, donde éste último, interpretado por el presidente ruso Dmitri Medvédev es visto como una figura débil y vacilante, que tiene que consultarle todo a Putin.

Tampoco muestra un gran aprecio por el presidente francés, Nicolás sarkozy, que es seguido con gran meticulosidad para detectar cualquier movimiento para obstaculizar la política exterior de Estados Unidos. Sarkozy aparece diez veces en los documentos y su gobierno condenó la publicación de documentos diplomáticos argumentando que podrían afectar la estabilidad de las relaciones internacionales y la seguridad de algunas personas.

Espionaje en América Latina

Entre los medios que tuvieron acceso previo a los documentos secretos se encuentra el diario español El País que reveló que hay información sobre varios países latinoamericanos, entre ellos México, Argentina, Cuba, Venezuela, Brasil y Bolivia. Mientras que en Colombia el vicepresidente Angelino Garzón consideró que la filtración de documentos secretos obligará a un diálogo de entendimiento entre todos los países involucrados, la ministra de Justicia de Bolivia, Nilda Copa, dijo que la información confirma que funcionarios de la DEA y la Angencia para el Desarrollo Internacional estadounidense (Usaid) realizaron labores de espionaje en el país andino. Los documentos secretos revelan que Estados Unidos investigó un posible apoyo financiero del mandatario venezolano, Hugo Chávez, al presidente paraguayo, Fernando Lugo, durante la campaña que lo llevó al Gobierno en el 2008.

Según analistas la información publicada por Wikileaks tendrá repercusiones no sólo en las relaciones diplomáticas internacionales sino también en la información militar y de los servicios secretos, que desde ahora, podrían estar a disposición de la opinión pública.

“Estamos en guerra”

“La información revela actos de espionaje de EEUU ante países aliados y la ONU y muestra que las autoridades estadounidenses se hacen de la vista gorda ante actos de corrupción y violaciones a los derechos humanos”, dijo el portavoz y fundador de Wikileaks Julian Assange.

Algunos políticos estadounidenses pidieron que el grupo Wikileaks sea incluido en la lista de organizaciones consideradas como terroristas. “Ha sido peor que un ataque físico contra los estadounidenses y peor que un ataque militar”, dijo el republicano Peter King, quien pidió que se determine si se puede tomar una acción contra Wikileaks y su fundador, el australiano Julian Assange. “Estamos en guerra, el mundo se torna cada día más peligroso”, dijo.

El cabo primero Bradley Manning de 23 años es considerado la principal fuente de los más de 250.000 documentos diplomáticos que son comentados por los medios del mundo entero. Manning, especialista de seguridad del ejército estadounidense en Irak tenía acceso al sistema (Secret Internet Protocol Router Networks) SIPRNet una red propia creada por el Pentágono en 1991. Se cree que fue Manning quien filtró un video en el que un helicóptero de combate estadounidense mata a 11 civiles en Irak, entre ellos dos trabajadores de la agencia Reuters. Manning fue detenido en mayo pasado y aguarda ser condenado por revelar información secreta. Pero se cree que entre los 2.5 millones de usuarios de SIPRNet, entre ellos funcionarios y soldados estadounidenses que tienen acceso a la red, hay varios puntos permeables.

Autora: Eva Usi

Editor: José Ospina Valencia

5 comentarios en “WIKILEAKS PROVOCA UN TERREMOTO DIPLOMÁTICO”

  1. Cables de Wikileaks sobre Vaticano no revelan nada nuevo, afirman analistas

    ROMA, 14 Dic. 10 (ACI).- Una serie de importantes expertos italianos explicaron que los 852 cables de Wikileaks sobre el Vaticano “no revelan nada nuevo” pese a los intentos de algunos sectores de la prensa por demostrar lo contrario.

    El director del diario L’Osservatore Romano, Giovanni Maria Vian, declaró en una entrevista concedida al diario italiano La Stampa, que los documentos “robados no revelan absolutamente nada”.

    “Si algo demuestran los cables es la escasa iniciativa de parte de quien sea que los haya redactado y muestran, en cambio, un celo excesivo para dar opiniones que circulan en distintos ambientes, especialmente de periodistas italianos”.

    Por su parte, el vaticanista Andrea Tornielli toma prestadas unas declaraciones de quien fuera Secretario de Estado Vaticano durante el pontificado de Juan XXIII, Cardenal Domenico Tardini, para describir el estado del ambiente diplomático.

    Cuando le dijeron que el cuerpo diplomático de la Santa Sede era el mejor del mundo, respondió irónicamente: “¿El nuestro es el mejor? Imagine al resto”.

    Tornielli señala en su blog de Il Giornale que dado el “realismo” de esta afirmación del fallecido Cardenal esta “parece más verdadera en estos días de total inmersión en los cables de Wikileaks”

    Para este vaticanista los cables dan poca luz sobre la diplomacia vaticana, pero sí dicen mucho sobre la torpeza diplomática de Estados Unidos, que “fracasó sensacionalmente” al permitir que estas comunicaciones privadas se hicieran públicas.

    Tornielli reitera, como Vian, que no hay “revelaciones” en los cables ya que la información dada a conocer ya se sabía “en los diarios y blogs del mundo entero”.

    Uno de estos cables describe al actual Secretario de Estado Vaticano, Cardenal Tarcisio Bertone, como un “hombre que dice sí”, uno que no contradice al Papa ni cuestiona las políticas de la Iglesia.

    Ante esta afirmación, el Cardenal dijo a la agencia italiana Adkronos que “estoy orgulloso de ser descrito como un ‘hombre que dice sí’, dado que esta colorida descripción refleja verdaderamente mi apoyo al trabajo pastoral del Papa”.

    Por su parte el vaticanista y escritor italiano Vittorio Messori, señala en el sitio La Bussola Quotidiana que mucho de los contenidos de los cables muestran “diálogos, coloquios con algunos periodistas para hablar sin relevancia particular, un poco de chisme”.

    Messori, que entrevistó a Juan Pablo II y al entonces Cardenal Ratzinger para luego publicar los conocidos libros “Cruzando el umbral de la esperanza” e “Informe sobre la Fe” respectivamente, comenta además que en estos cables se puede apreciar “una perla”.

    En un mensaje antes del viaje del Papa a Tierra Santa en 2009, un diplomático escribe: “El Papa a veces irrita a políticos y periodistas haciendo lo que cree es mejor para la Iglesia, como acoger a los lefebvristas o considerar la canonización de Pío XII”.

    Messori señala que quien escribió ese cable “no podría imaginar mejor cumplido o aliento para un Obispo de Roma que resaltar que hace lo que considera su deber por el bien de la Iglesia”.

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  2. MI OPINIÓN SOBRE WIKILEAKS

    Diplomacia es – REPRESENTACIÓN, OBSERVACIÓN, INFORMACIÓN Y PROTECCIÓN.

    Todos los diplomáticos, en sus áreas específicas, en cada embajada, tienen como elemento o principio básico estas cuatro tareas.

    Un diplomático bien formado no confundirá su informe con chismes, este debe relatar lo mas relevante acontecido en el país que representa, enfocando principalmente economía, política, y en algunos casos, fuerzas armadas.

    Considero, sin sombra de dudas, que un informe donde un embajador afirma ser enfermo mental este o aquel mandatario no puede ser considerado serio, salvo si se presenta diagnósticos médicos comprobados. Normalmente los embajadores no son médicos, ni psiquiatras para mencionar semejantes absurdos y los que lo hacen, no son de carrera, no conocen bien la diplomacia, no estudiaron para ello, por lo tanto son desubicados, improvisados y peligrosos.

    Cuanto a otros chismes, tipo, que este o aquel mandatario principalmente de izquierda les pidió auxilio en momentos de inseguridad, bueno esto es trampa de ellos mismos. No existe un gobernante latinoamericano ( y de casi todo el mundo) que este libre de la presión de esta diplomacia casinista estadounidense, casinista porque nos tratan como si nuestros países, gobiernos y pueblos, fueran casinos, como si fueran juegos de barajas o ajedrez, siempre apuestan de los dos lados, siempre aconsejan, inducen, conducen, invierten, estabilizan o desestabilizan ambos lados. Gobiernos y opositores, amigos y enemigos.
    Para esto tienen USAID, CIA, Cuerpo de Paz, Unión Churchs, Colegios Americanos, Agregados Comerciales, Agregados militares, políticos y empresarios.

    No olvidemos también que siempre hay un idiota útil de nuestros países que sin querer o queriendo les pasan las informaciones y les facilitan las injerencias sin imaginar que a sus espaldas se ríen de ellos, se burlan y cometen atrocidades en contra de toda una población basados en este ingenuo y a la vez peligroso accionar de marionetas.

    Para mi wikileaks es bueno y útil, no como una novedad, y sí apenas para despertar aquellos pequeños malinchistas, o legionarios, que adoran tomar cafecitos en las embajadas americanas, creyéndose hombres de confianza de ellos, del gran imperio. Seamos todos, a partir de ahora, mucho mas patriotas, tal vez hasta mas nacionalistas y dejemos ya de ser reptiles de ellos.

    Y al Señor Julian Assange, muchas gracias, pero si violo mujeres, debe pagar por su crimen, como cualquier otro violador.
    Marzha Navarro

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  3. Carta ciudadana desde el Paraguay
    WikiLeaks, la llave de los secretos incómodos
    Destapa las goteras del techo de vidrio: Chester Swann

    Las infames palabras “secreto de estado” siempre han tratado de ocultar verdades incómodas en muchos países incluso el nuestro, desde que la diplomacia se ha emparentado con la hipocresía; desde el nacimiento de las imbecivilizaciones (sic), unos cuatro milenios atrás. El secretismo ha tratado ―no siempre con éxito, claro está― de opacar las verdaderas intenciones de toda “política de estado” a fin de “cuidar la imagen” de los responsables de dichas políticas, en la guerra y en la paz.

    Por ejemplo, las actividades políticamente incorrectas, como la tortura, el secuestro, el asesinato selectivo de líderes populares, el asesinato indiscrimiunado de civiles, la puesta en saco a países invadidos y otras lacras de la posmodernidad debían esperar la buena voluntad de quienes desclasifiquen dichas informaciones ¡treinta años después de los sucesos!, cuando ya los protagonistas responsables desaparezcan y los reclamantes también.

    Así, algo tarde nos hemos enterado de que el autoatentado al acorazado “Maine” en La Habana (1898), fue tramado por Theodor Roosevelt para despojar a España de Cuba, Puerto Rico, Filipinas y el resto de sus posesiones insulares.

    En cuanto a los autoatentados (inside job) del 11-S, si bien existen pruebas científicas de que el grupo neocons (neoconservadores, ahora eufemísticamente Tea Party) tramaron con todo detalle la muerte de más de 3.00 norteamericanos a fin de tener pretextos válidos para invadir Afganistán e Irak (luego le tocará el turno a Irán, Siria y Libia) para hacerse con los recursos energéticos de la cuenca del Mar Caspio y “la otra mitad del Medio Oriente”r.

    Curiosamente, todo esto ya fue planeado mucho antes del 11-S en el “Proyecto para el nuevo siglo americano” (PNAC) o Project for a New American Century… por el lobby sionista que “maneja” a los Estados Unidos desde hace al menos 30 años: Dick Cheney, Paul Wolfowitz, Richard Perle, el clan Bush, Donald Rumsfeld y otros, guiados por su ideólogo Leo Strauss, cuyo axioma siempre fue ocultar la verdad a las masas y sofocar las garantías y derechos constitucionales de los estadounidenses. Esto logrado con el Patriot Act de Widiot Bush.

    Este oscuro personaje, emigrado a los EE.UU. antes de la segunda guerra mundial, enseñaba la inconveniencia de dar a conocer la verdad a las masas y reservarla sólo accesible a unas elites que pudieran sacar provecho de ella.

    Leo Strauss fue profesor en varias universidades y sus discípulos fueron los autores del PNAC, donde se sugería que las energías de los estadounidenses debían ser enfocadas hacia el exterior, sugiriendo la creación de un nuevo imperio hegemónico, tras la destrucción de potencias rivales o competidoras. Así, el enemigo a someter, pasaba a ser el resto del mundo.

    Muy pocas personas saben acerca de este personaje y de sus maquiavélicas enseñanzas políticas… que están siendo aplicadas a rajatabla por la elite norteamericano-sionista en el poder.

    Pero surgió algo que no esperaban los del PNAC: una organización civil, horizontal y sin fines de lucro, que pondría a este imperio en cierne contra las cuerdas sin disparar un solo tiro: WikiLeaks.

    Ahora los del PNAC no saben dónde meter la cara y creen que descabezando la organización terminarán con ella. ¡Santa equivocación!

    WikiLeaks tiene miles de adherentes ―muy inteligentes todos― que puede funcionar en forma autónoma, aún sin su fundador ahora preso con acusaciones v agas y calumniosas.

    Y tras la entrega de Julian Assange a las autoridades británicas, muchas empresas bancarias están en la mira de WikiLeaks… con sus inconfesables secretos a punto de salir a luz, gracias al “Hacker desconocido”.

    Ya hay quienes se rascan (sic) las vestiduras y piden el asesinato extrajudicial de Assange… pero no saben que ¡Todos somos WikiLeaks!

    ¡Todos somos Bradley Manning!

    ¡Delenda est imperium!

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  4. Wikileros, grafiteros y la nueva guerra mundial
    por Carlos Alberto Montaner.

    Estalló la guerra en el mundo virtual. Los partidarios de Julián Assange han bloqueado a Visa, Master Card y otros gigantes norteamericanos. Ya hasta cuentan con denominación de origen: son los wikileros. Se vengan de su detención en Londres por un extraño delito sexual que quedará probado cuando el jurado examine con mucho cuidado un condón inoportunamente roto en el momento exacto del suspiro.

    Los wikileros mañana pueden paralizar al Banco de Londres o a la Volvo de los suecos. Como todas las operaciones financieras o industriales complejas hoy pasan por internet, el costo potencial de estos conflictos es asombrosamente alto. ¿Cuánto le costaría a Estados Unidos el cierre de Wall Street durante ocho horas laborables? ¿Cuánto si la central eléctrica más importante de New York queda fuera de combate por un tiempo? Los blancos potenciales y el daño que es posible infligirles son infinitos.

    Estamos ante la primera guerra mundial cibernética y vale la pena estudiar el fenómeno. El dato más urgente que surge de las trincheras consiste en la naturaleza de los guerreros de internet. Físicamente, están más cerca de Woody Allen que de Rambo. Suelen ser tipos taciturnos, nerds, que no responden al patriotismo convencional. No están atados a banderas ni a naciones. Crecieron en el territorio salvaje de internet, donde todo es posible, donde (afortunadamente) no hay leyes ni controles.

    Esa experiencia de Lejano Oeste los ha marcado. Los ha hecho rabiosamente individualistas. Pertenecen a la tribu de los cibernéticos, una especie totalmente nueva, posmoderna, que ha roto con los lazos gregarios convencionales y solo le tienen lealtad a su propia fratría, a su etnia hecha de gigas y megabits. Sus héroes son los hackers famosos, los tipos que han logrado entrar en las computadoras del Pentágono o que han desvalijado los archivos de un banco poderoso. Adoran la transgresión y viven para ella. Por eso disfrutan de un placer tan raro como fabricar un virus para echarle a perder el disco duro a un señor que vive en Filipinas.

    Hay algo curiosísimo en la psicología de muchos de estos jóvenes que los acerca a otra extraña tribu: los grafiteros. Los grafiteros salen por las noches armados de una lata de spray y una docena de creyones en bandolera. El objetivo aparente es embadurnar con letreros y dibujos la fachada de una casa inocente, pero el propósito real es disfrutar de la transgresión, ese momento delicioso en que rompen todas las normas y acaban con el orden aseado de la burguesía. A veces los detienen o las víctimas los descubren, se rebelan y los decoran con el mismo spray, pero ya han tenido su trallazo de adrenalina y están felices.

    Los wikileros son contadores de secretos. Despiertan la curiosidad morbosa de los paparazzis, esos fotógrafos salvajes que suelen retratar a la gloriosa señora de Sarkozy sin sujetador o a Berlusconi mientras explora sus fosas nasales con el dedo índice. Era muy feo que entraran en el correo privado de la señora Sarah Palin, como ocurrió hace unos meses, pero medio planeta quería saber qué cosas decía la dama en su correspondencia personal. Los wikileros tienen ese encanto: revelan secretos y nada les interesa más a los seres humanos que la información prohibida, el chisme. Assange dispone de 250.000 y se los está regalando a la humanidad a cuentagotas, como Sherezada a su sultán implacable. De pronto su inquieta vida sexual se convirtió en otro chisme, pero esas revelaciones no estaban en sus planes. Fue un acto de justicia poética.

    Es una ingenuidad del Gobierno norteamericano tratar de impedir la divulgación de estos documentos. No supieron custodiarlos y ahora eso no tiene remedio. Si hay un claro delito es el del soldadito que los diseminó (otro miembro de la tribu de los cibernéticos), pero más culpables aún son los especialistas en informática que se ganan el pan poniendo candados en la guarida de la señora Clinton y no hicieron bien su trabajo. Eso se llama negligencia y es un delito tipificado en todos los códigos. Mientras más se esfuerce Washington en silenciar a Assange, más vida tendrán estas historias y más guerreros de internet saldrán a recoger la antorcha. Lo único sensato, a estas alturas, es aprender a pelear en el espacio cibernético. La guerra del futuro ya llegó.

    (*)www.firmaspress.com

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  5. Chismes, pero con cierto nivel
    por Jesús Ruiz Nestosa

    SALAMANCA. De todo lo que he leído en las últimas semanas, lo que más me ha impactado es la aparición de los famosos y mal llamados “papeles del Pentágono” gracias a una persona, una sola persona en este mundo de unos siete mil millones de habitantes, que ha puesto en jaque a más de una potencia; las más grandes y las más poderosas. Si alguna vez tuvo sentido explicar algo a través de la historia bíblica de David venciendo al gigante Goliat nada más que con una honda, es esta vez. Solo que no fue una honda, sino un teclado de ordenador.

    Lo que ha hecho Assange ha sido un golpe magistral al develar la correspondencia mantenida por los embajadores de los Estados Unidos de Norteamérica en todo el mundo con su oficina central. Vale decir, el Departamento de Estado. Son los papeles del mundo diplomático que causó la ira de muchos. Unos, porque creen que se pone en peligro la vida de quienes están trabajando en favor de la democracia. La izquierda, porque es la prueba más flagrante que los Estados Unidos nos espía.

    Pongámonos de acuerdo. Desde que se crearon las embajadas y se enviaron embajadores de un sitio a otro, el objetivo principal no era organizar recepciones, intercambiar regalos y condecoraciones. Esta es nada más que la parte más vistosa y mejor vestida de la diplomacia. El verdadero objetivo ha sido siempre reunir la mayor cantidad posible de información del país en el que se está asignado para enviársela a su gobierno. Hace como tres semanas vengo leyendo todo lo que aparece al respecto en la prensa española –y realmente es mucho– pero hasta ahora no he descubierto nada que no sea esto: chismes del mundo oficial, las cosas que le dijeron los políticos de aquí y de allá a los embajadores y las cosas que los gobiernos querían saber de estos políticos.

    Creo que todo el ruido que se ha creado en torno a estas “filtraciones” de los súper ordenadores del Departamento del Estado, que se creían inviolables, se justifica ya por algunas de las cosas que nos hemos enterado: el concepto que tenían los diplomáticos americanos de José María Aznar, un “político mediocre” que se siente consubstanciado con la nación misma, la chatura de Rajoy (que aspira a la presidencia de Gobierno de España) carente de carisma, las opiniones que les merece Hugo Chávez, la preocupación por la salud mental de Cristina Kirchner, el grado de formación intelectual de Evo Morales y un largo etcétera.

    Todo esto ya lo sabíamos. Eran comentarios que hacíamos, y los seguimos haciendo, en nuestras columnas semanales, pero que adquirieron otra dimensión por el simple hecho de que ahora vienen con el membrete del Departamento de Estado. Pérdida de tiempo dedicarle tantas horas a la lectura que no nos informa de nada nuevo, no nos enseña nada atractivo, no nos hace estar mejor informados. Días pasados le decía a un amigo de aquí de Salamanca que el tema de los “papeles de Washington” era una versión más o menos política del programa de televisión “Dónde estás corazón”, un sitio donde se ventila la vida y la privacidad de las figuras de la farándula.

    Lo que sí me parece sorprendente, ha sido la habilidad que ha tenido Assange de poder llegar a los ordenadores mismos del Departamento de Estado y descargar toneladas de documentos, miles y miles de páginas de las que solo conocemos una pequeña parte ya que existe un paquete, debidamente encriptado, que será puesto en circulación si a él le llega a pasar algo. Por lo tanto, todos los que tengan la cola sucia, a vigilarle a Assange las veinticuatro horas del día para que no le pase nada, ni siquiera caerse accidentalmente en la bañera que es el accidente más común que ocurre en la vida cotidiana.

    Pero no solo nos ha abierto las puertas de un mundo que tendría que haber sido transparente si queremos perfeccionar nuestra democracia, sino ha movilizado a todo un ejército de sombras, porque son figuras anónimas que están poniendo en juego la estabilidad de lo que hasta ahora creíamos, no sin cierta soberbia, que era una expresión perfecta de la mente humana: las comunicaciones por internet. Hoy, el mundo es menos seguro. Nuestras tarjetas de crédito, nuestras comunicaciones, nuestras relaciones con una institución bancaria, se han desmoronado.

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