![0,,16118719_401,00[1]](http://laoveja100.files.wordpress.com/2012/07/016118719_401001.jpg?w=150&h=84)
Payá recibió en 2002 el Premio Sájarov a los DD.HH. por su activismo político y fue nominado en varias ocasiones al Nobel de la Paz. Su muerte se produjo como consecuencia de un accidente automovilístico.
Oswaldo Payá fue uno de los más conocidos disidentes cubanos de la pasada década, pese a que su nombre ya no se oía tanto en los últimos tiempos. El activista católico fue el primero en intentar reformar el sistema de Fidel Castro a través de una iniciativa legal.
Payá, quien murió hoy a los 60 años en un accidente de tráfico en el oriente de Cuba, lanzó en 1998 una iniciativa ciudadana para pedir cambios constitucionales en la isla a través de un referéndum.
El Proyecto Varela pedía libertades civiles como la de libre asociación y expresión, apoyándose además en el derecho a propuesta que otorga la Constitución cubana a toda iniciativa que consiga reunir 10.000 firmas. Payá presentó al Parlamento 11.020 firmas en 2002, a las que sumó otras 14.000 dos años más tarde.
El gobierno, sin embargo, rechazó la propuesta, a la que calificó como “parte de la estrategia de subversión contra Cuba”. Poco antes, el castrismo había lanzado su propia consulta popular para anclar el carácter “irreversible” del socialismo en la Constitución cubana.
“Él era sin duda el opositor más revelante que teníamos en Cuba”, dijo a la agencia dpa el disidente Elizardo Sánchez, que calificó su muerte como una “pérdida irreparable” para el proscrito movimiento opositor en la mayor de las Antillas.
“Logró llevar a buen puerto el Proyecto Varela con la solicitud sin precedentes al gobierno de Cuba de hacer cambios en las leyes”, recordó Sánchez, líder de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional. “Fue la primera vez que se hizo una petición ciudadana notable”.
Por un diálogo nacional
En el 2003, Oswaldo Payá lanzó junto con otros activistas la iniciativa “Diálogo Nacional”, en la que participaron miles de cubanos de dentro y fuera de la isla, según sus propios datos. En 2006 presentaron al público el “Programa Todos Cubanos” como conclusión.
Nacido en 1952 en La Habana e ingeniero eléctrico de profesión, Payá se había distanciado enérgicamente de la cúpula católica en la isla por su posición de diálogo con el gobierno de Raúl Castro. El católico practicante acusaba sobre todo al Arzobispado de La Habana de arrogarse la representación de la Iglesia excluyendo a la oposición en su acercamiento al castrismo.
A diferencia de otros opositores, Payá no criticó sin embargo a la visita del papa Benedicto XVI a la isla a finales de marzo. Muchos disidentes criticaron a Joseph Ratzinger por “legitimar” al gobierno con su visita. Otros exigieron al pontífice que pidiese cambios políticos durante su estancia en la isla.
“No es misión del papa. Creo que es una misión nuestra”, dijo entonces Payá a la agencia dpa. El activista fue uno de los pocos opositores que pudo asistir a la misa a cielo abierto de Benedicto en la Plaza de la Revolución de La Habana.
Grupos cercanos a la cúpula eclesiástica lamentaron hoy su muerte. “No obstante las diferencias en relación con objetivos y metodologías acerca del devenir nacional, deseamos resaltar que siempre lo consideramos una persona honesta, un ejemplar padre de familia, un católico integro, un buen cubano y un político que invariablemente actuó de acuerdo a su conciencia y supo conservar su autonomía”, señaló la revista Espacio Laical.
Según las autoridades, Payá murió a primera hora de la tarde después de que el vehículo en el que viajaba se estrellara contra un árbol en una localidad cercana a Bayamo, en la oriental provincia de Granma. En el accidente murió también otro activista opositor y resultaron heridos un ciudadano español y uno sueco, que viajaban con ellos en el auto.
Fuente: DPA
Editor: Enrique López


“Represión de baja intensidad” contra disidentes en Cuba
Las detenciones temporales de más 40 activistas opositores en La Habana, camino al entierro del fallecido líder disidente Oswaldo Payá Sardiñas, se suman a otros 2.600 casos en 2012, reporta Amnistía Internacional.
Aministía Internacional (AI) condenó esta semana el arresto temporal de casi 50 opositores cubanos. Los detenidos participaban en las honras fúnebres del ahora exlíder del opositor Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá Sardiñas, en La Habana.
Esta es una estrategia de “represión de baja intensidad” que el Gobierno cubano ha aplicado frecuentemente en los últimos tiempos, aseguró a DW Javier Zúñiga, asesor especial de AI. “El Gobierno se ha dado cuenta de que las sanciones de larga duración son contraproducentes”, opina Zúñiga.
“Tras unas horas o días en la cárcel, los suelta”, relata el asesor de AI, pero “no permite que se agrupen”. Las detenciones ocurren, por ejemplo, si mujeres de Santiago de Cuba que apoyan a las esposas de exprisioneros políticos, conocidas como las Damas de Blanco, vienen a La Habana a reunirse con ellas, ilustra.
Miles de detenciones temporales, al menos dos de larga duración
Unas 2.600 detenciones temporales con motivaciones políticas han ocurrido en lo que va de año, 760 de ellas durante la reciente visita del Papa Benedicto XVI, afirma el asesor especial de AI. La organización basa esta estimación en datos del Centro de Información Hablemos Press (CIHPRESS), provenientes de la isla y considerados por AI como “cercanos a la realidad”.
La última visita oficial de AI a Cuba fue en 1990. Desde entonces, se les niega la entrada a sus relatores. De ahí que se apoyen en “los propios interesados y grupos de derechos humanos establecidos”, como la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN). La información se contrasta con blogs y otras publicaciones gestionadas desde la isla, así como con las actas de los procesos judiciales.
Con “normas bastante estrictas” para el reconocimiento del estatus de prisionero de conciencia, las figuras penales no reconocidas internacionalmente o las sentencias desproporcionadas ofrecen indicios para la evaluación de cada caso, indica Zúñiga. Actualmente, la organización reconoce la existencia de dos prisioneros de conciencia en la isla: los hermanos Antonio Michel y Marcos Máiquel Lima Cruz, miembros del Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba y del Movimiento Impacto Juvenil Republicano.
Antonio Michel y Marcos Máiquel fueron encarcelados en la Navidad de 2010 y condenados y dos y tres años de cárcel respectivamente, por corear un rap de protesta en la calle. Legalmente se les acusa de “ultraje a los símbolos de la patria” y “desórdenes públicos”, reporta AI. La información sobre otros dos casos está siendo procesada por la organización.
La lucha de Payá
“A combatir este tipo de represión dedicó su vida Oswaldo Payá Sardiñas, antes de su trágica muerte el pasado fin de semana”, insistió en una nota de prensa Gerado Ducos, investigador de AI para Cuba.
Payá murió en un accidente de carretera el pasado domingo 22 de julio, junto al joven opositor Harold Cepero. El conductor del auto, el político español Ángel Carromero, y un cuarto acompañante, el político sueco Jens Aron Modig sobrevivieron al siniestro.
El carácter accidental del suceso ha sido cuestionado por familiares y otros opositores. No obstante, un informe preliminar la opositora Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) descartó el lunes las hipótesis sobre la intervención de otro vehículo en el incidente. “No nos apuntamos a la teoría de la conspiración, no tenemos elementos para pensar que haya sido algo deliberado” confirmó Elizardo Sánchez, portavoz de la CCDHRN, a la agencia Reuters.
Las afirmaciones de Sánchez coinciden con la versión del Gobierno, según la cual “el conductor de un auto turístico rentado perdió el control del auto y se impactó contra un árbol”. Pero la investigación policial continúa en curso. Los sobrevivientes, Carromero y Modig, no han hecho pública su versión de los hechos, aunque fuentes diplomáticas españolas relacionaron el accidente con las malas condiciones viales y el exceso de velocidad. Tampoco Amnistía Internacional tiene elementos, hasta ahora, para apuntar a otras causas.
Autora: Rosa Muñoz Lima
Editora: Emilia Rojas Sasse
Publicado por jotaefeb | 27/07/2012, 6:48Romney debería seguir los consejos de Payá
Por Andrés Oppenheimer
Está muy bien que los políticos estadounidenses expresen su profundo dolor por la muerte del disidente pacifista cubano Oswaldo Payá. Pero si realmente quieren honrar su memoria, deberían dejar de asumir posturas agresivas contra Cuba que al final del día le hacen el juego a la dictadura de los hermanos Castro.
Tuve el honor de entrevistar a Payá casi una docena de veces en las últimas dos décadas, y al releer mis notas esta semana, luego de su trágica muerte en un misterioso accidente automovilístico en Cuba, advertí que hay una constante en todas sus declaraciones: Payá sostuvo siempre que las palabras o actitudes hostiles de Washington contra Cuba eran contraproducentes.
Payá, un verdadero Mahatma Gandhi de Cuba que fue postulado varias veces para el Premio Nobel de la Paz, defendía la acción no violenta dentro de las leyes existentes en Cuba. En el 2002, reunió 24.000 firmas dentro de Cuba para pedir un referéndum sobre si deberían permitirse las libertades fundamentales. El régimen militar desestimó la petición, pero la semillita quedó plantada.
En las conversaciones que sostuvimos a lo largo de los años, Payá me dijo repetidamente que las posturas de línea dura de Washington contribuyen a que el régimen de los Castro perpetúe el mito de que Estados Unidos se está preparando para invadir la isla en cualquier momento, y de que los exiliados cubanos en Miami quieren desalojar a los cubanos de las casas que ellos dejaron atrás al abandonar Cuba.
Esos temores pueden parecer ridículos para la gente informada que vive fuera de Cuba, pero están arraigados en una isla donde no hay libertad de prensa y donde la propaganda oficial ha venido bombardeando a la población con ese mensaje desde hace varias décadas, decía Payá.
En mayo del 2004, días después de que el presidente George W. Bush anunciara nuevas restricciones para los viajes desde Estados Unidos y en los envíos de dinero a la isla, Payá me dijo –tal como lo escribí en The Miami Herald en ese momento– que las nuevas sanciones eran una mala idea.
Ese tipo de medidas son contraproducentes porque desvían la atención de la confrontación entre la dictadura y el pueblo cubano, y la concentran en la confrontación entre Cuba y Estados Unidos, que es exactamente lo que quieren los hermanos Castro, me dijo. “Volvemos a Cuba versus Estados Unidos, una vez más”, lamentó Payá.
¿Qué debería hacer Estados Unidos?, le pregunté. Payá, que se oponía al embargo estadounidense a la isla, respondió que Washington debería dar a los disidentes pacíficos “apoyo político y moral”, pero sin imponerle sanciones a la isla.
Refiriéndose a las restricciones que Bush había impuesto a los viajes y los envíos, dijo: “Pienso que los que impulsaron esto miraron hacia sí mismos y no hacia Cuba y hacia el movimiento de oposición pacífica”.
En octubre del 2007, horas antes de que Bush pronunciara un discurso anunciando nuevas iniciativas sobre Cuba, Payá me dijo que “Bush, o cualquiera que lo suceda, debe separar la retórica de Estados Unidos sobre Cuba: aumentar la defensa de los derechos humanos, y dejar de lado los anuncios sobre ‘programas’ y ‘comisiones’ norteamericanas para la transición de Cuba, que huelen a intervencionismo de Estados Unidos”.
En enero del 2008, cuando le pregunté por las visitas a Cuba de los presidentes de Brasil, México y otros países latinoamericanos, Payá dijo que esos viajes eran “visitas de palacio” que –lejos de acelerar la transición de Cuba hacia la democracia– contribuían a fortalecer al régimen cubano.
“Nosotros no pedimos ingerencia ni intervención en los asuntos internos de Cuba, pero sí solidaridad con la causa de los derechos humanos, del diálogo y del cambio pacífico en Cuba”, dijo. Al visitar la isla para reunirse con el régimen pero no con los líderes de la oposición, los líderes visitantes “están contribuyendo a endurecer más a este régimen, y a desalentar al pueblo de Cuba”.
Mi opinión: Ahora que el virtual candidato republicano Mitt Romney está acusando al gobierno del presidente Obama de ser blando con Cuba, y que la campaña de Romney está prometiendo restablecer las restricciones de los viajes y los envíos a la isla, es un buen momento para recordar lo que decía Payá.
Endurecer las medidas de EE.UU. contra Cuba en un momento en que los octogenarios dictadores militares de la isla están llegando al final de sus vidas solo serviría para darles oxígeno político, y permitirles aducir que Cuba es un David luchando contra un Goliat.
Si Romney y sus seguidores son realmente sinceros al decir que quieren una Cuba libre –y no están solamente tratando de ganar votos–, deberían prestar atención a los consejos de Payá y ofrecer apoyo moral y político a la oposición en Cuba pero sin meter al Gobierno de Estados Unidos en el conflicto.
Publicado por jotaefeb | 27/07/2012, 5:33Aun muertos son peligrosos
Por Jesús Ruiz Nestosa
SALAMANCA. Cuando estudiaba en Rochester (Nueva York, USA), los días que perdíamos el último autobús de la noche para regresar a casa, el camino más corto pasaba por un cementerio; un cementerio de pueblo, muy parecido a un parque o a una plaza. Al filo de la medianoche y con la nieve hasta las rodillas no faltaban las bromas y uno de los compañeros siempre terminaba diciendo: “Debemos tener miedo de los vivos, no de los muertos”.
Quizá por su proximidad a Haití, donde se mezclan los ritos del vudú con los zombies, esos muertos vivientes encargados de ejecutar venganzas ordenadas por quienes los despertaron, quizá por ello, decía, es que en Cuba se tiene gran miedo a los muertos. No tanto a esa turbamulta que algún día podría levantarse de sus tumbas innominadas adonde fueron escondidos después de tantos fusilamientos en nombre de la “Revolución”, de la justicia, del hambre del pueblo y el hambre de poder de los hermanos Fidel y Raúl Castro, sino a quienes, aun muertos, no aceptaron la concepción del universo que le ofrecen los dos tiranos.
El domingo último, en un accidente de tráfico, ocurrido en la provincia de Granma, al este de la isla, murió Oswaldo Payá, una figura notable de la disidencia cubana, creador del Movimiento Cristiano Liberación, además de otro disidente, el joven Harold Cepero. El conductor del automóvil, el político español Ángel Carromero, vicesecretario general de Nuevas Generaciones y el sueco Aron Modig, de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana, resultaron heridos. Este último se encuentra en libertad en La Habana, mientras el español fue detenido.
El Parlamento Europeo, en el año 2002, en reconocimiento por su labor en favor de los derechos humanos en Cuba, le otorgó a Payá, ingeniero, de 60 años de edad, el Premio Sájarov después que pusiera contra las cuerdas al régimen de Fidel Castro recurriendo a la misma Constitución de Cuba. La Carta Magna de la isla dispone que cualquier propuesta que cuente con la firma de once mil cubanos debe ser necesariamente debatida en el seno de la Asamblea Nacional del Poder Popular. El proyecto, que consistía en que el Gobierno convocara a un referéndum para promover la democratización de la isla, llevó el nombre de “Propuesta Varela”. Creo que no es necesario aclarar que ella no fue discutida nunca y pasó casi desapercibida si no fuera porque el expresidente norteamericano Jimmy Carter, de visita en Cuba, hizo mención de ella en una intervención que tuvo en la universidad de La Habana y que fue televisada a todo el país. Puestas al descubierto las cartas, el régimen de Castro convocó al “pueblo” cubano a aceptar una modificación de la Constitución que contemplaba la abolición absoluta del famoso artículo, además de declarar al socialismo como “irrevocable”. Fue por esto que la gente de la calle comenzó a hablar no de la “modificación” sino de la “momificación” de la Constitución.
Los hermanos Castro, sin lugar a dudas, juegan al papel de Dios en la isla, como lo hacía Adolf Eichman a la entrada del campo de Auschwitz: era el que decía quién iba a morir y quién iba a vivir. Pero los hermanos Castro van más lejos, porque además siguen interviniendo en el destino de sus enemigos aun después de muertos. Parece una contradicción y sin embargo se da.
Los enemigos del régimen despótico, personalista, familiar, hereditario no permite que quienes tuvieron el coraje de enfrentarlo, ni siquiera bajen silenciosamente, tranquilamente, a la tumba.
Incluso en ese momento tan sagrado para todos, en todas las épocas, en todas las culturas –en las guerras de la antigüedad clásica había momentos especiales para que los contendientes pudieran retirar a sus muertos del campo de batalla– la infame policía de civil, la más abyecta, la más degradada, la más infame, la más miserable, está allí dispuesta a apresar a quienes osan llorar la muerte de un enemigo del régimen, o bien tirarla al suelo y patearla como sucedió el lunes en la iglesia San Salvador del Mundo y luego en el cementerio Colón de La Habana. Nunca fue más cierta la proclama de Fidel Castro: “Socialismo o muerte”.
Publicado por jotaefeb | 27/07/2012, 5:33EE.UU.: Cuba debería investigar la muerte de Payá
Así lo confirmó el subsecretario para Asuntos Públicos, Mike Hammer, a la Voz de América en conferencia por Twitter.
El subsecretario para Asuntos Públicos del Departamento de Estado de EE.UU., Mike Hammer, respondió a la Voz de América una pregunta sobre la muerte del disidente cubano Oswaldo Payá, en el marco de la tercera sesión de preguntas y respuestas en español que realizó la oficina diplomática vía Twitter.
La Voz de América, a través de su Twitter @VOANoticias, preguntó si ¿va el departamento de Estado de EE.UU. a iniciar alguna investigación ante la muerte del opositor cubano Oswaldo Payá?
Durante la conferencia que realizó Hammer para responder, afirmó que el el gobierno estadounidense lamenta la muerte del disidente y envió sus condolencia a la familia, calificando el hecho como “una pérdida muy triste”.
Hammer afirmó que el accidente en el que murió “un individuo que ha tenido tanto coraje como Oswaldo Payá” debería ser investigada a fondo.
“Debería el gobierno cubano en interés de todos realizar una investigación a fondo y transparente porque se debería saber qué fue lo ocurrido”, insistió Hammer.
El diplomático también abogó por los arrestos que realizó el gobierno cubano durante el sepelio de Payá este martes, señalando que el régimen debería liberar a estas personas de inmediato.
“No puede haber situaciones en las cuales la gente no pueda expresarse, sobre todo en una situación tan trágica, cuando están atendiendo el funeral de una persona tan importante en la vida de Cuba”, respondió Hammer a @VOANoticias.
El subsecretario participo en esta sesión de preguntas y respuestas en español por Twitter que realiza la oficina diplomática estadounidense como una inciativa para complementar la política extranjera tradicional a través de los recursos de las redes tecnológicas y digitales de un mundo interconectado.
En cuanto a Cuba, Hammer espera que “el gobierno cubano empiece a respetar los derechos humanos de su población, los derechos de expresión libre y permita que haya un mejor futuro, un futuro democrático, que es lo que estamos esperando pronto”, dijo.
Publicado por Anónimo | 26/07/2012, 10:27Carlos Payá: «Al Gobierno le molestaba el liderazgo de mi hermano»
MADRID- Carlos Payá lleva tres noches sin dormir, no ha tenido tiempo ni de echarse a llorar. Su hermano, el opositor Oswaldo Payá, líder del Movimiento Cristiano de Liberación, falleció el domingo en un accidente de tráfico lleno de incógnitas. Él se ciñe a la versión que le acaba de dar su cuñada, la viuda de Oswaldo, Ofelia Acevedo, con quien habló momentos antes de conceder esta entrevista en Madrid, donde vive el cubano desde hace tres décadas.
–Me imagino que usted estaba acostumbrado a leer desinformaciones o incluso críticas sobre su hermano, pero que ni en su muerte le hayan dejado tranquilo… ¿Cómo le ha afectado?
–El tema, como siempre, es la falta de información. Una cosa es enterrarlo físicamente, porque no hay otra opción y otra enterrarlo ya política y definitivamente. Una manera de hacerlo es a través de la desinformación y la rumorología. Y hay una sola causa que es que el Gobierno de Cuba tiene que dar a la familia información, tal y como comenta mi cuñada, no una información verbal, sino un informe detallado de lo que está pasando y no estar pendiente de rumores de personas que están haciendo investigaciones por su cuenta y sacando ya conclusiones. Me parece inmoral que haya gente, supuestos opositores, haciendo investigaciones y sacando conclusiones. Eso es hasta cruel. Y se suma a la crueldad del Gobierno.
–Precisamente ayer, leíamos que el disidente Elizardo Sánchez había mandado a dos personas a la zona del accidente y que había sido un «impacto brutal», pero que no había habido otro coche.
–¿A quién mandó? ¿A Horacio y a Gil Grissom del CSI? Si mandó a Grissom de CSI todavía, pero, por favor, bromas no. Tenemos mucho dolor para gracietas. De hecho, mi cuñada los desautoriza.
–En el accidente están involucrados tanto un político español como un político sueco. El español está detenido y prestando declaración. ¿Qué cree que hará Ángel Carromero? ¿Salir cuánto antes?
–Eso lo tienen que contestar el Gobierno cubano y el español.
–Pero vamos, que su cuñada ha dicho que quiere hablar con él.
–Ella dice que le gustaría verlos, que en ningún caso busca culpables, pero sí que quiere verlos.
–¿Qué le pasó a Payá en junio?
–El mes pasado, mi hermano tuvo un accidente. Le dieron un golpe por detrás y volcó. Él mismo no lo quiso denunciar, por no darle importancia. Pero sin duda fue un accidente y él tuvo magulladuras. El coche volcó y pudo haber tenido peores consecuencias.
–¿Y las amenazas? ¿Eran continuas?
–Continuas desde hace 20 años. Persecuciones, seguimientos, amenazas, chantajes, a la orden del día desde la fundación del Movimiento Cristiano de Liberación en 1988.
–¿Por qué molestaba tanto su hermano?
–Porque en Cuba, la gente decente le molesta al Gobierno. Pero, sobre todo, molestaba su calidad humana, su liderazgo, y lo que proponía. Que era que en Cuba, el pueblo, pidiera sus derechos. Y para eso propiciaba, como fue el caso del Proyecto Varela, que los cubanos perdieran el miedo de uno en uno. Y 25.000 cubanos perdieron el miedo uno a uno firmando el Proyecto Varela. O como «El camino del pueblo», donde más de 70 organizaciones y unos 1.200 cubanos están trabajando juntos por encontrar un consenso para un cambio pacífico y siempre en aras de la reconciliación. Él siempre decía una frase que nosotros repetimos constantemente dirigida precisamente a los que le persiguen, o en este caso, a los que le perseguían allí, que era: «Yo no te odio, pero no te tengo miedo». Ese tipo de personas molestan a la dictadura.
–¿Quién va a liderar el MCL?
–La viuda de mi hermano, Ofelia, no es que herede el puesto. Ella participó en la fundación, participó en la creación y en todo el principio y hasta este momento.
–Ayer en el funeral creo que es la primera vez que se habló tan alto y tan claro dentro en una iglesia cubana…
–Nosotros hemos hablado muy alto y muy claro siempre. Pero sí, la pena es que haya tenido que ser en la despedida de Oswaldo. Siempre el movimiento ha hablado con esa claridad, es muy discreto, pero lo que hace lo hace en público.
–¿Usted piensa que si no hubiera sido su hermano se estaría tratando el caso con tanto hermetismo?
–Creo que no, pero el Gobierno cubano es así de hermético. El origen de esto reside en el desprecio que tiene por su propio pueblo y en especial por la oposición. El hermetismo, el oscurantismo y la manipulación forman parte del «modus vivendi» de esta dictadura.
–Dentro de España, ha tenido mucho apoyo, pero también ha habido quien no ha sido tan sensible, como por ejemplo Cayo Lara.
–Yo viví en Cuba 25 años y sé lo crueles, vulgares y apestosos que son los comunistas. Ya tengo la nariz acostumbrada al mal olor. Nadie puede ofender ni a Oswaldo, ni a Harold, el joven líder que también murió. Aunque estos temas puedan parecer ofensivos, a estos dos mártires nadie les puede ofender.
En primera persona
Ofelia Acevedo / Viuda de Oswaldo Payá
«Tengo el derecho a no creerme el accidente»
«Sólo tengo una versión verbal de un oficial de la Policía que me dijo brevemente que el vehículo perdió el control por un exceso de velocidad y chocaron contra un árbol, lo que provocó la muerte a mi marido», aseguró Ofelia Acevedo a su hermano Carlos en unas declaraciones a las que tuvo acceso este periódico. «Los únicos testigos eran un ciclista y un tractorista que vieron la nube de polvo, pero a mí nadie me ha enseñado ni un gráfico, ni una fotografía, ni una versión oficial». Para Ofelia es clave que el Gobierno no me ha entregado las pertenencias de Oswaldo, incluida la cámara de vídeo que llevaba consigo». Por este motivo, Ofelia explicó que «no tengo la obligación de creérmelo». Ella recuerda que su esposo era muy precavido, tanto al volante «manejando» como dando indicaciones. Para ella, «no es sustentable» hasta que no se abra una investigación. Además, Ofelia se justifica, pues tras «la experiencia que teníamos en amenazas, tengo todo el derecho a poner en duda lo que se está diciendo». Ofelia no ha podido hablar con testigos, por lo que pide al Gobierno español y a su embajador en Cuba verse con Ángel Carromero. No le va a culpar, sólo quiere saber su versión, que es la de la última persona que le vio con vida. «Tanto el español como el político sueco estaban aquí de viaje, no de labor política. Mi marido, a quien le cuesta mucho viajar –una vez iba a coger un avión y la Policía tomó el aeropuerto– les pidió que le facilitarán el poder moverse por Cuba».
Publicado por Anónimo | 26/07/2012, 7:58Muerte de Payá deja un vacío en la disidencia
Condenan el arresto de disidentes en el sepelio del político cubano
La Habana- La muerte del disidente Oswaldo Payá deja un “vacío de liderazgo” en la oposición cubana, excluida de toda actividad política por el régimen comunista y debilitada por sus propias divisiones, estiman analistas y activistas.
El deceso de Payá, ferviente católico de 60 años y premio Sajarov del Parlamento Europeo 2002, causó consternación en Estados Unidos, América Latina y Europa, incluido el Vaticano, y unió por un día a la dividida oposición cubana, que acudió en masa a su funeral en La Habana, acotó AFP.
“Realmente es una pérdida irreparable. Fue un incansable luchador por la unidad de la oposición. No se ha logrado, pero Payá demostró con sus proyectos cívicos que es posible hacerlo”, dijo la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler.
“La muerte de Payá es un gran golpe para la oposición en Cuba. El diseñó una senda para un cambio político anclada en la sociedad cubana”, dijo Michael Schifter, presidente de Diálogo Interamericano.
Payá alcanzó notoriedad en mayo de 2002, cuando en vísperas de la visita a la isla del expresidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981), entregó al Parlamento cubano -amparándose en una norma constitucional- 11.020 firmas en respaldo a una iniciativa para cambios políticos, llamada “Proyecto Varela”, que fue desestimada por el régimen.
“El mérito opositor de Payá estaba en haber estructurado un camino posible, una agenda moderada basada en demandas desde la calle cubana, para retar al Gobierno cubano a partir de su propio orden constitucional”, dijo el analista cubano Arturo López Levy, profesor de la Universidad de Denver.
“La muerte de Payá deja un vacío de liderazgo en la diezmada oposición cubana”, que “se debate entre erráticas declaraciones hostiles a las gestiones mediadoras de la Iglesia católica y una falta de hoja de ruta”, opinó en un artículo publicado en el portal Infolatam.
Agregó que “a diferencia de la oposición bloguera que sueña con las revoluciones de Twitter y Facebook, Payá sabía que para retar al PCC (Partido Comunista de Cuba), la clave estaba en ‘organización, organización y organización’”.
Fase declarativa
El español Ángel Carromero, conductor del auto en el que murió Payá, está aún en “fase declarativa” ante las autoridades tres días después del accidente, confirmaron fuentes de la embajada española en Cuba.
“La fase investigativa está todavía en manos de la policía”, apuntó la embajada.
En el vehículo viajaban Carromero, Payá, el opositor Harold Cepero, quien también murió en el siniestro, y el sueco Aron Modig, que resultó herido como el español, dijo DPA.
El Partido Popular de Mariano Rajoy confió en la “buena voluntad” del gobierno cubano para agilizar el regreso a España de Carromero. “Estoy convencido de que el gobierno cubano hará todos los trámites de forma rápida para que Carromero pueda volver a España lo antes posible”, dijo el diputado del PP Teófilo de Luis.
Por otro lado, el Gobierno estadounidense condenó los arrestos de casi 50 activistas a favor de la democracia en Cuba durante el funeral de Payá.
“El hecho de que esto ocurriera mientras cientos de personas se reunieron pacíficamente para conmemorar la vida de uno de los primeros cubanos defensores de derechos humanos no hace sino subrayar la importancia de la lucha de Payá en nombre del pueblo cubano”, señaló la Casa Blanca, reseñó Efe.
Publicado por Anónimo | 26/07/2012, 7:58La muerte de Oswaldo Payá
El domingo murió en un aparatoso accidente automovilístico el líder opositor cubano, pero le rinden dudoso honor quienes pretenden envolver su muerte en intencionadas distorsiones.
El domingo chocó de manera violenta en Bayamo (Cuba) el carro en que viajaba Oswaldo Payá, líder de la oposición a Fidel Castro. En el accidente murieron él y otro dirigente anticastrista, Harold Cepero Escalante, del Movimiento Cristiano de Liberación (MCL), y resultaron heridos dos políticos europeos: el español Ángel Carromero, de las juventudes del Partido Popular -agrupación de derecha que gobierna a España-, y el sueco Jens Aron Modig, de la Juventud Demócrata Cristiana.
No bien se conoció la noticia, calificaron el hecho como sospechoso la dirigencia del MCL y la bloguera Yoani Sánchez, que en su bitácora ha transmitido la voz de quienes combaten la dictadura cubana. “Las circunstancias de estas muertes no han sido esclarecidas y están abiertas todas las hipótesis”, dijo el MCL, y exigió “una investigación transparente”. Las dudas sembradas permitieron que en diversos focos se propagara la especie de que el fatal percance podría haber sido consecuencia de la persecución desatada desde otro vehículo.
Se equivocan quienes intentan convertir el trágico accidente en un “crimen oficial”. Cuando se pide transparencia, esta vale para todas las partes; y en el doloroso episodio que costó la vida a dos valiosos dirigentes democráticos parece claro que la culpa recae sobre el político español que conducía el automóvil. Él mismo reconoce que se excedió en velocidad, perdió el control del timón y acabó estrellándose contra un árbol. También la Comisión Cubana de Derechos Humanos, de reconocida independencia, visitó el lugar y concluyó que el choque se debió a la imprudencia de Carromero, quien deberá afrontar la responsabilidad legal de los hechos.
Lo más absurdo es que, al encender una improcedente polémica sobre el caso, pasan a segundo plano sus lamentables consecuencias. Payá era uno de los más respetados opositores de la dictadura, autor del Proyecto Varela, que intentó horadar el hermetismo del régimen con el respaldo de 12.000 firmas y el amparo de una antigua norma constitucional. Es verdad que fue hostigado luego por el Gobierno, como todos los disidentes, y que en su sepelio se detuvo durante unas horas a decenas de opositores. Pero le rinden dudoso honor quienes pretenden envolver su muerte en intencionadas distorsiones.
editorial@eltiempo.com.co
Publicado por Anónimo | 26/07/2012, 7:54Dos sepelios
Por Miguel Sales*
El martes 24 de julio de 2012, la televisión española ofreció algunas imágenes de la misa fúnebre y el entierro de Oswaldo Payá. A estas alturas de la Historia y de internet, no hace falta explicar quién fue Oswaldo Payá. Es posible que hasta en China algunos internautas curiosos ya estén al corriente de su vida, obra y muerte.
También muchos cubanos de la isla, que hasta hace poco estaban desinformados y apenas sabían quiénes eran y qué hacían los opositores al régimen, se enteraron de que Payá había muerto en un accidente automovilístico. Sabían que la misa en la iglesia de El Cerro y el cortejo fúnebre hasta el Cementerio de Colón eran la ceremonia de despedida a un hombre que había sacrificado lo mejor de su talento y su tiempo vital a tratar de devolverles la libertad y los derechos que el régimen actual les ha confiscado.
Por eso hubo unos 400 que se atrevieron a ir al templo a dar el pésame a su familia y testimoniar, con su presencia y sus aplausos, la admiración que sentían hacia Payá y el agradecimiento que su labor había suscitado. El resto, la masa temerosa, indiferenciada e indiferente, se agolpó por miles en las aceras a ver el paso del cortejo, en un silencio más asombrado que respetuoso. El mismo silencio con que contemplaron la acción represiva a la salida del templo, cuando la policía apaleó y arrestó a tres docenas de disidentes que proferían gritos en pro de la libertad y los derechos humanos.
Estas imágenes me hicieron evocar otro sepelio que tuvo lugar en esa misma ciudad, hace 40 años. En mayo de 1972, el dirigente estudiantil Pedro Luis Boitel murió de hambre y de sed en el Castillo del Príncipe, tras una huelga de 53 días. Las autoridades carcelarias le negaron la atención médica que necesitaba y, en sus últimos días, le cortaron el agua.
Aunque en vida Boitel no alcanzó la notoriedad internacional que ha tenido Payá, sí creo que dentro de Cuba su nombre y su figura pública obtuvieron muchísimo reconocimiento entre 1958 y 1960. Había participado en la lucha revolucionaria que derrocó al gobierno de Fulgencio Batista. Luego regresó a los estudios y fue un destacado dirigente estudiantil. En unas elecciones amañadas, el gobierno castrista le impidió acceder a la presidencia de la Federación de Estudiantes Universitarios. Su postura en favor de la democracia y la libertad representaba una amenaza para el régimen totalitario que Castro, con la ayuda de la Unión Soviética, empezaba a implantar en la isla. Poco después, Boitel fue arrestado y condenado a 10 años de prisión.
Dos o tres semanas después del fallecimiento de Boitel, supe que iba a celebrarse una misa en su memoria, en una pequeña iglesia habanera. Su madre, Clara Abraham, que era una ferviente católica, había logrado que el cura de la parroquia que ella frecuentaba accediera a pronunciar unas palabras sobre Pedro Luis durante el oficio dominical.
Cuando llegué al templo el domingo por la mañana, me sorprendió ver a una feligresía bastante numerosa. Por esos días, acudía a la iglesia muy poca gente. Quien profesaba públicamente una fe distinta del marxismo-leninismo-castrismo era tildado de “desafecto” al régimen y se exponía a la hostilidad gubernamental, que se expresaba mediante la coerción y la discriminación. La gama de medidas era muy amplia: desde la prohibición de cursar estudios universitarios que pesaba sobre los católicos y otros grupos cristianos, hasta la predilección que manifestaban los carceleros por herir con sus bayonetas en las nalgas a los creyentes abakuás que guardaban prisión, como afrenta suprema e indeleble a los códigos de hombría que sustentan esa religión. Pero en aquella pequeña iglesia habanera, en esos días de silencio y represión, se habían dado cita varias docenas de fieles, para –pensé conmovido– despedir a un hombre valiente, que había ofrendado su vida por el decoro y la libertad de todos.
Una segunda ojeada a la concurrencia me devolvió los pies a la tierra. Los trajes relucientes, las camisas de poliéster y los gruesos cogotes rapados indicaban que por lo menos la mitad de la audiencia estaba compuesta de agentes de la policía política. La torpeza evidente con que seguían los movimientos de la liturgia denotaba lo poco habituados que estaban al oficio religioso. Y entre los amigos y exprisioneros que habíamos compartido la suerte de Pedro Luis, nadie conocía a ninguno de esos feligreses instantáneos.
En realidad, quienes habíamos asistido a la misa fúnebre para rendir tributo a Pedro Luis Boitel esa mañana de junio de 1972 éramos cuatro personas, que nos sentamos en torno a Clara: dos exprisioneros políticos y dos parientes de presos que todavía estaban encerrados en La Cabaña. La liturgia transcurrió con normalidad, sin que se mencionara para nada a Boitel. Durante la homilía, el cura se atrevió a decir “rogamos también por el alma de nuestro hermano Pedro Luis, que falleció recientemente”. Lo dijo con suma rapidez y en un tono de voz liso, sin la más mínima inflexión que pudiera, quizá, malinterpretarse como portadora de alguna alusión política. No hubo cortejo fúnebre ni visita al cementerio porque la familia nunca recibió el cadáver ni supo hasta mucho después dónde lo habían sepultado.
Cuarenta años separan a los dos sepelios. En la despedida de Pedro Luis Boitel, cuatro amigos acudimos a la iglesia y acompañamos a su madre, en una ceremonia casi clandestina. Ayer, en La Habana, 400 opositores se atrevieron a asistir al templo para despedir a Oswaldo Payá. Y en el entierro ocurrieron los incidentes que mencioné al inicio de estos párrafos.
Esas dos imágenes simbolizan quizá el camino que en cuatro decenios ha logrado recorrer la oposición cubana en su lucha por recobrar el pleno ejercicio de sus derechos cívicos. Según se mire, la copa de la libertad puede parecer medio vacía o medio llena. Pero en cualquier caso, todavía está lejos el momento en que una última gota alcance a colmarla.
Publicado por Anónimo | 26/07/2012, 5:42‘Su vocación política no apartó a Oswaldo Payá de su fe’
El cardenal Ortega presidió el funeral y leyó el pésame del papa
LA HABANA, martes 24 julio 2012 (ZENIT.org).- El arzobispo de La Habana, Cuba, cardenal Jaime Ortega, recordó su amistad con el líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), Oswaldo Payá, y afirmó que se trató de un “buen cristiano” que siempre buscó que su catolicismo inspirara su opción política.
Payá falleció el domingo a consecuencia de un accidente de tráfico, todavía por aclarar, mientras se dirigía de La Habana a la ciudad de Bayamo en la provincia de Granma en el sureste de Cuba.
“Oswaldo tenía una clara vocación política y esto, como buen cristiano, no lo alejó dela fe ni de su práctica religiosa. Al contrario, siempre buscaba en su fe cristiana inspiración para su opción política”, afirmó el purpurado durante la Misa de exequias celebrada en la parroquia El Salvador del Mundo, en el barrio de El Cerro, en La Habana.
El cardenal Ortega afirmó que “Oswaldo vivió el papel desgarrador de ser un laico cristiano con una opción política en total fidelidad a sus ideas, sin dejar por esto de ser fiel a la Iglesia hasta el final de su vida (…). Su fe y su amor a la Iglesia fueron constantes”.
Durante la Eucaristía, seguida por cientos de personas, el cardenal leyó también el pésame enviado por el papa Benedicto XVI, que expresó su “cercanía espiritual” con la familia de Payá y deseó el “total restablecimiento” de los heridos en el accidente de tráfico del domingo y en el que también murió Harold Cepero, miembro del MCL.
“Benedicto XVI le ruega hacer llegar a los familiares de los fallecidos su más sentido pésame y cercanía espiritual, a la vez que suplica al Todopoderoso el total restablecimiento de los que resultaron heridos”, leyó el purpurado.
Luego de la Eucaristía, la familia, amigos, miembros y simpatizantes del MCL acudieron al Cementerio de Colón para enterrar los restos de Oswaldo Payá.
Sin embargo, disidentes y exprisioneros políticos denunciaron en Twitter que el Gobierno comunista había desplegado agentes alrededor de la iglesia.
“Hay alrededor de 200 efectivos militarizados en camiones de las tristemente célebres brigadas de acción rápida a unos 100 mts de Iglesia”, denunció el exprisionero Iván Hernández Carrillo en su cuenta de Twitter.
Por su parte, el presidente de la Conferencia Episcopal Cubana, monseñor Dionisio García, dijo: “La verdad que para nosotros es una pérdida porque era una persona muy comprometida, un cristiano fiel. Era una persona también muy comprometida con sus ideales y ha sido una pena grande”, expresó en declaraciones este lunes a ACI Prensa.
Monseñor García dijo que siempre conoció a Payá Sardiñas “como un católico muy comprometido con su parroquia de El Cerro. Después estuve con él en el ENEC (Encuentro Nacional Eclesial Cubano). Siempre fue una persona muy comprometida, tanto él como su familia, su padre, su hermano”.
Por ello, señaló que cuando se enteraron de su muerte, llamaron a su familia “y esta mañana ofrecí una Misa por él. Le pedimos a Dios que traiga el bien para nuestra patria y los deseos que él tenía también de buscar el bien para todos los cubanos se hagan realidad”.
Por su parte, monseñor Thomas Wenski, arzobispo de Miami, hizo unas declaraciones en las que afirma: “Cuba y el mundo lloran a Oswaldo Payá. La muerte inesperada y trágica de este activista de derechos humanos es sin duda un golpe y un revés para la pequeña sociedad civil de Cuba; sin embargo, su ejemplo y su valentía seguirán inspirando a las personas tanto dentro como fuera de la isla que trabajan y luchan por una transición pacífica, pero real, a una forma democrática de gobierno en la que los derechos humanos y el respeto a la ley estén protegidos. Oswaldo Payá fue a la vez un patriota y un laico católico comprometido: su visión de Cuba estaba basada tanto en las enseñanzas sociales católicas como en el pensamiento de Félix Varela y José Martí. Como hombre de fe cristiana, no tenía miedo a dar testimonio de la esperanza en la caridad y en la verdad.
Tuve la oportunidad, en varias ocasiones, de conversar con él. Mis condolencias a su esposa e hijos, a los miembros de su comunidad parroquial en El Cerro, y a todos los que lloran su muerte. ¡Que descanse en paz!”
Publicado por Anónimo | 24/07/2012, 15:30Cuba: Murió el destacado líder opositor Oswalso PayáOswaldo Payá, una de las figuras más relevantes de la oposición interna de Cuba y con una larga trayectoria de activismo pacífico por la democracia en la isla, murió en un accidente de tráfico en el este del país.
Payá, de 60 años, era el líder del Movimiento Cristiano Liberación y el impulsor, hace más de una década, del “Proyecto Varela”, una iniciativa avalada por miles de firmas para promover una transición democrática en Cuba.
Fue también el primer opositor cubano a quien el Parlamento Europeo otorgó, en 2002, el premio Sájarov a los Derechos Humanos y la Libertad de Pensamiento.
En el accidente que este domingo le costó la vida a Payá murió también el cubano Harold Cepero y resultaron heridos el español Ángel Carromero, un dirigente local de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, y el sueco Jens Aron Modig.
El siniestro ocurrió a las 13:50 horas locales del domingo en La Gavina, una localidad cercana a la ciudad de Bayamo (a más de 740 kilómetros al este de la isla), cuando el vehículo en el que viajaban todos ellos perdió el control y se estrelló contra un árbol, dijeron fuentes oficiales cubanas que citaron testigos presenciales.
Las autoridades locales investigan las causas del suceso según una inusual nota publicada en la web oficial Cubadebate, donde se califica de “lamentable” el accidente.
La familia de Payá, quien residía en La Habana, espera que el traslado de los restos mortales del disidente tenga lugar mañana para poder celebrar las honras fúnebres.
“Ha sido un impacto muy grande, increíble, un momento muy malo”, dijo a Efe, Marlene Payá, hermana del opositor, muy afectada por la trágica noticia.
Con la muerte de Payá la disidencia cubana pierde a una de sus figuras más respetadas y reconocidas dentro y fuera de la isla, según coincidieron en declaraciones a Efe varios opositores, consternados por la inesperada noticia.
Las “Damas de Blanco” y el periodista independiente Guillermo Fariñas (también reconocidos con el Premio Sajárov, en 2005 y 2010, respectivamente) lamentaron la pérdida de un “hombre sencillo y digno, que buscó la libertad y luchó por el respeto a los derechos humanos en Cuba” y de un “patriota” que “fue capaz de poner al Gobierno cubano frente a la pared y desenmascarar que no cumple con las leyes”.
“Era un líder con una trayectoria desde posiciones pacíficas y constructivas, él se ha ganado un puesto en nuestra historia y una referencia a seguir por nuestro compatriotas”, subrayó por su parte el economista crítico y expreso político Óscar Espinosa.
Elizardo Sánchez, portavoz de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), calificó de “tragedia terrible” y de “perdida irreparable” la muerte de quien considera “el líder más notable de las fuerzas democráticas opositoras” en la isla.
“La Cuba presente ha perdido a un hombre sumamente necesario, la Cuba futura ha perdido a un político imprescindible”, escribió en la red social Twitter la conocida bloguera crítica Yoani Sánchez.
En cuanto a los ciudadanos extranjeros heridos en el accidente se encuentran ingresados en el Hospital Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo donde reciben asistencia médica.
La Embajada de España en Cuba ha desplazado a Bayamo por carretera a uno de sus diplomáticos para ofrecer asistencia consular a Ángel Carromero, cuyo estado al parecer no es muy grave y está fuera de peligro.
Payá nació en La Habana el 29 de febrero de 1952, era ingeniero y estaba casado con Ofelia Acevedo, con quien tuvo tres hijos.
En su larga trayectoria como opositor pacífico para conseguir una apertura democrática en la isla dentro de la legalidad promovió numerosas iniciativas, la más conocida de ellas el “Proyecto Varela” con el que logró un importante reconocimiento internacional.
El “Proyecto Varela”, donde Payá proponía reformas legales, apertura de espacios de participación libre y apoyo para la celebración de un referéndum, fue presentado ante el Parlamento cubano con el aval de 11.000 firmas el 10 de mayo de 2002 y en octubre de 2003 sumó otras 14.000 firmas más a su iniciativa.
La respuesta del régimen cubano fue sacar adelante en referéndum una reforma constitucional luego acordada en el Parlamento, por el que se declaró “irrevocable” el régimen socialista y la negativa a volver al capitalismo.
Durante su vida, Payá recibió numerosas distinciones en el extranjero que no pudo recoger e incluso se le postuló en varias ocasiones para el Premio Nobel de la Paz.
Publicado por Anónimo | 23/07/2012, 18:33Usted ha pedido que se convoquen sin dilación elecciones libres, porque dice que es evidente que los cubanos quieren cambios verdaderos. Y estos cambios que se están haciendo en Cuba, y que son aceptados por sectores de la comunidad internacional, no son a su juicio cambios verdaderos.
Yo creo que la comunidad internacional está bastante desorientada de lo que está ocurriendo en Cuba, porque por ejemplo, se ha dado permisos para tener algunas cafeterías en las casas, pero no se ha hecho cambios que beneficien al trabajador. A millones de trabajadores, el salario de un mes no les alcanza para comer cuatro o cinco días. Es una desproporción tremenda. Y el sector económico más importante, y más importante humanamente, son los trabajadores. Pero el pueblo de Cuba quiere algo más que poder vender frituras en la calle.
El pueblo de Cuba quiere una nueva vida; quiere poder entrar y salir libremente del país, algo que no es un derecho en Cuba. Quieren poder hablar sin miedo. Y yo les pregunto a todos nuestros hermanos de Latinoamérica: los grandes procesos de cambio que se han producido en Latinoamérica, se han producido en estos últimos años, a partir de procesos democráticos, de elecciones libres, donde los pueblos han podido señalar los cambios que quieren. ¿Ustedes creen que los cubanos somos diferentes? Decimos, “ya es la hora de darle la voz al pueblo”, que no se especule más, porque el pueblo cubano está sufriendo la desigualdad, sufriendo la represión, el miedo. Entonces, no más teorías. Que se le de la voz al pueblo en elecciones libres y democráticas.
El Movimiento Cristiano de Liberación, que usted lidera, Sr. Payá, ha dicho también que advierte a todos los gobiernos e instituciones del mundo, que el cambio del pueblo de Cuba es sólo del pueblo de Cuba, y que rechazan cualquier violencia entre cubanos y toda injerencia o intervención extranjeras. ¿Hay mucha intervención extranjera en Cuba en estos momentos?
Mire, durante años, muchos sectores políticos en el mundo de izquierda, a los que respeto, porque izquierda no quiere decir comunista, aunque hay muchos que piensan que las dictaduras de izquierda son buenas, y las dictaduras no son de izquierda ni de derecha: son dictaduras. En Cuba el Gobierno no permite ni partidos de izquierda ni de derecha. Sencillamente, el partido es un grupo de generales que gobierna a nuestro pueblo a través del Partido Comunista. Hay que entender esto. Pero se habla constantemente de la posible intervención de Estados Unidos, de la posible agresión, e inclusive hay quienes han estado haciendo comparaciones entre Cuba y otros países.
El pueblo de Cuba ha sufrido mucho. Este régimen ha sembrado muchas diferencias y mucho odio entre cubanos. Nosotros, a través de los años, hemos promovido la reconciliación, como lo han promovido también las iglesias. Esos son procesos que se están dando a nivel de pueblo, más allá de la opresión y el lenguaje de odio que mantiene el régimen y sus medios de comunicación. Por lo tanto, este proceso de liberación incluye la reconciliación entre cubanos. Pero lo que sí advertimos, y voy a hacer la comparación porque otros la han hecho, que Cuba no es un país dividido en tribus, y esto no lo digo con desprecio, ni Cuba es un país que quiera resolver sus problemas con enfrentamientos sangrientos dentro del pueblo.
Y mucho menos con intervenciones militares extranjeras. El camino de Cuba es pacífico, y es entre cubanos. Eso queremos decirlo con toda claridad para que nadie haga comparaciones, y para que se conozca nuestro espíritu y el espíritu del pueblo. Ahora, otra cosa es la solidaridad. Todos los latinoamericanos, todos los que en el mundo pueden escuchar esta emisora ahora, sí son llamados por nosotros a la solidaridad con el pueblo de Cuba en su demanda pacífica de elecciones libres y de derechos, porque también somos seres humanos. Entonces, no se puede confundir la solidaridad humana y política con la intervención, que no queremos de ninguna manera.
Señor Payá, y con esto voy a concluir: usted sabe que hay una diferencia fundamental entre el pedir y el dar. Yo no veo, para serle franco y muy directo, al Gobierno cubano accediendo sin dilaciones a elecciones libres en Cuba.
Es verdad que el Gobierno cubano está cerrado, porque se comporta como una oligarquía que tiene muchos privilegios, y que está conservando su poder totalitario por encima de todo. Pero nosotros sabemos que eso lo vamos a lograr a partir de la propia demanda del pueblo. Ese es nuestro desafío, sin dejar de llamar a las personas que gobiernan, que también son cubanos. Lo que no podemos hacer es desalentarnos, autosilenciarnos, ya que nos quiere silenciar por el miedo, y no hacer nada, solo porque el Gobierno no quiere.
Precisamente porque el Gobierno no quiere, es que el pueblo de Cuba lleva 52 años sumergido en la opresión, sin poder expresarse. Y nosotros, como lo hicimos con el Proyecto Varela, estamos llamando a los ciudadanos para que pacífica y cívicamente apoyen esta demanda que dice “dar al pueblo lo que es del pueblo”: sus derechos y elecciones libres. Muchas gracias a Radio Nederland y a usted, señor Zepeda, por abrirme esta ventana, aunque sea con el ruido que nos están introduciendo, pero tengo la esperanza de que llegue el mensaje.
http://www.rnw.nl/espanol/article/muere-el-disidente-cubano-oswaldo-pay%C3%A1
Publicado por Anónimo | 23/07/2012, 18:23Fallece el disidente cubano Oswaldo Payá
Payá estaba casado con Ofelia Acevedo, con quien tuvo tres hijos, y aunque nunca sufrió prisión por su actividad opositora -sólo breves detenciones-, buena parte de los 75 disidentes encarcelados en la primavera de 2003 eran seguidores de Payá en el MCL
El líder opositor y Premio Sajarov de derechos humanos perdió la vida el domingo cuando el automóvil en el que viajaba chocó contra un árbol en el oriente de la isla. La hija del disidente asegura que el impacto se produjo luego de que otro vehículo tratara de sacar a Payá de la carretera. Se espera el testimonio de dos supervivientes, un español y un sueco que viajaban con el líder del Movimiento Cristiano Liberación.
Oswaldo Payá, prominente opositor cubano y Premio Sajarov de derechos humanos del Parlamento Europeo en 2002, murió el domingo en una ruta cerca de la ciudad de Bayamo (744 Km. al este de La Habana) luego de que el automóvil rentado en el que viajaba junto a otras dos personas chocara contra un árbol.
“En horas de la tarde murió víctima de un accidente de tránsito Oswaldo Payá Sardiñas. El accidente se produjo a las 13H50 horas (17H50 GMT), en la localidad conocida como La Gavina, a 22 Km. de Bayamo, provincia de Granma”, dijo Gustavo Machín, director del Centro de Prensa Internacional, un departamento de la Cancillería cubana que atiende a la prensa extranjera.
“Falleció además (el cubano) Harold Cepero Escalante, oriundo de (la provincia central de) Ciego de Ávila, y resultaron lesionados un ciudadano español [Ángel Carromero Barrios] y un ciudadano sueco [Jens Aron Modig], los que están recibiendo asistencia médica en el hospital clínico-quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo”, agregó.
Los jóvenes que resultaron heridos tienen ambos 27 años de edad. Ángel Carromero Barrios es asesor del Ayuntamiento de Madrid y secretario de las Nuevas Generaciones del Partido Popular, mientras Jens Aron Modig es presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana.
La familia de Payá cuestionó la versión oficial de un accidente de tránsito. “Las informaciones que nos brindaron los muchachos que viajaban con él es que había un auto intentado sacarlos de la carretera, embistiéndolos en todo momento”, sostuvo desde La Habana Rosa María Payá, hija del disidente cubano. “Así que pensamos que esto no fue un accidente, que les querían hacer daño y terminaron matando a mi padre”.
Por otra parte, el activista cubano Elizardo Sánchez aseguró que un miembro el Comité por los Derechos Humanos y Reconciliación de Bayamo le relató que vio al automóvil chocar contra un árbol grande y caer luego en una zanja. Sin embargo, Sánchez prefirió no aventurar ninguna explicación sobre lo ocurrido a la espera de los testimonios de los sobrevivientes que viajaban con Payá.
Payá, de 60 años de edad, era un ingeniero especialista en electromédicos. Cobró notoriedad en 2002 cuando en vísperas de la visita a Cuba del ex presidente estadounidense Jimmy Carter (1977-1981), entregó al Parlamento cubano 11.020 firmas en respaldo a una iniciativa de él para cambios políticos, llamada “Proyecto Varela”.
Su iniciativa defendía una reforma de la Constitución cubana en el marco de la legislación vigente en la isla caribeña. Contemplaba cambios políticos y económicos, permitiendo la libertad de empresa, libertad sindical y el ejercicio de derechos políticos y civiles, entre otros.
Aunque este proyecto fue rechazado por el Parlamento cubano, Payá continuó con esa y otras iniciativas que le valieron reconocimiento internacional: en 1999 obtuvo el Premio Homo Homini, de la República Checa, y en 2002 el Premio Democracia del partido Demócrata de Estados Unidos y el Sajarov, del Parlamento Europeo.
Su fallecimiento constituye la segunda pérdida de peso de la oposición cubana en nueve meses tras el fallecimiento por problemas de salud de Laura Pollán, fundadora de las Damas de Blanco.
El deceso de Payá no fue informado en el noticiario nocturno de la televisión pero sí en los portales oficialistas.
“Era una persona que aportó a la democratización de Cuba con su entrega a la causa, logró movilizar y cohesionar a la oposición en Cuba con sus proyectos”, estimó el disidente Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010.
Publicado por Anónimo | 23/07/2012, 18:22La Casa Blanca lamentó la muerte del disidente y opositor cubano, Oswaldo Payá, artífice del Proyecto Varela, candidato al Nobel de la Paz y una de las figuras más activas y respetadas de la disidencia cubana.
Payá, líder del Movimiento Cristiano Liberación, murió el domingo en un accidente vehicular en Bayamo, región origental de la isla. También falleció el disidente Harold Cepero, miembro de esa organización.
“Los pensamientos y las oraciones del presidente están con la familia y los amigos de Oswaldo Payá, defensor incansable de tener más derechos cívicos y humanos en Cuba”, dijo la oficina del secretario de Prensa de la Casa Blanca, en nombre del presidente Barack Obama.
El candidato republicano Mitt Romney también se refirió a la muerte de Payá. “La causa de la libertad en Cuba perdió ayer a una de sus voces más fuertes y uno de sus líderes más respetados”, dijo en un comunicado. “La comunidad internacional debería exigir que los hechos relacionados con la muerte de Payá resueltos con precisión y que los testigos sobrevivientes sean protegidos”, agregó.
Informes de prensa y cuentas de Twitter, como la de Yoani Sánchez, revelaron Payá y Cepero fallecieron debido a un accidente automovilístico en La Gavina, en las afueras de la ciudad de Bayamo, a unos 800 kilómetros al este de la capital.
Dos extranjeros que también viajaban en el vehículo resultaron heridos levemente. Ellos son el español Angel Carromero, vicesecretario general del grupo Nuevas Generaciones del Partido Popular en Madrid, y el sueco Jens Aron Modig, presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana de Suecia.
La Casa Blanca lamenta la muerte de Payá
“Los pensamientos y oraciones del presidente van para la familia y los amigos de Oswaldo Payá, un incansable defensor de los derechos cívicos y humanos más altos en Cuba”, lee el comunicado divulgado este lunes por la oficina de prensa de la Casa Blanca, a raíz de la muerte de Payá.
“Payá entregó décadas de su vida a la lucha no violenta por la libertad y la reforma democrática en Cuba como dirigente del Movimiento Cristiano de Liberación, líder del Proyecto Varela, y a través de su papel como activista de la sociedad civil”, continúa.
“Siguió optimista hasta el final de que el país que tanto amaba vería una transición pacífica y democrática. Continuamos siendo inspirados por la visión y dedicación de Payá hacia un mejor futuro para Cuba y creemos que su ejemplo y liderazgo moral persistirá”.
“Los Estados Unidos continuarán apoyando al pueblo cubano en su lucha por los derechos humanos fundamentales”, termina el comunicado.
”Según testigos, ocurrió cuando el conductor del auto turístico (en el cual iba Payá) perdió control e impacto contra un árbol”, informó a AP el Centro de Prensa Internacional, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Pero según los familiares de Payá en Cuba, las descripciones de testigos que viajaban con Payá en el auto rentado, el vehículo se salió de la carretera luego de que fuera embestido repetidas veces por otro.
Semanas atrás Payá había sido víctima de otro espectacular choque en La Habana.
“Las informaciones que nos brindaron los muchachos que viajaban con él es que había un auto intentando sacarlos de carretera, embistiéndolos en todo momento”, dijo desde La Habana su hija Rosa María Payá. “Así que pensamos que esto no fue un accidente, que les querían hacer daño y terminaron matando a mi padre”.
Payá, ingeniero de profesión, ganó fama internacional en la década de 1990 al organizar el Proyecto Varela, un proceso de recolección de firmas que buscaba forzar a las autoridades a realizar un referendo para modificar la Constitución con miras a dar un giro pluripartidista y abrir camino a la democracia y la iniciativa privada.
Poco antes de la llegada del ex presidente estadounidense Jimmy Carter a Cuba en mayo del 2002, Payá había presentado 11.020 rúbricas a la Asamblea del Poder Popular, el parlamento, a las cuales agregó luego otras 14.000.
El Proyecto Varela fue visto como la más grande campaña para cambiar el sistema en décadas por parte de la fragmentaria disidencia de la isla.
“Este domingo ha sido un día luctuoso. Una terrible tragedia para la familia y una pérdida para el movimiento opositor. El era un dirigente prominente”, dijo a la AP el presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez.. “Dedicó años de su vida a luchar por la democracia”, agregó.
En respuesta a la iniciativa que pedía apertura en la isla, el gobierno del entonces presidente Fidel Castro lanzó su propia consulta popular y el poder legislativo terminó por declarar al socialismo como “irreversible”.
Muchos de los colaboradores del Proyecto fueron detenidos en una redada contra 75 opositores en 2003. Poco tiempo después, los tribunales los condenaron con penas de hasta 25 años por presuntamente recibir dinero e instrucciones de potencias extranjeras para destruir a la revolución.
Gracias a gestiones de la Iglesia Católica, aduciendo motivos humanitarios y con cierta presión internacional todos quedaron en libertad.
En 2002, recibió en Estrasburgo, Francia, el Premio Sajarov 2002 a los Derechos Humanos.
En 2003, el entonces secretario de Estado de EE.UU., Collin Powell se reunió en Washington con el disidente cubano Oswaldo Payá, para manifestarle su apoyo por su gestión en pro de la democracia en la isla comunista. Powell y Payá se reunieron durante 20 minutos, pero no ofrecieron declaraciones al final del encuentro.
En 2007, Payá pidió al Parlamento de Cuba que apruebe una amnistía para 240 presos políticos y permita a los cubanos viajar sin visas del gobierno.
Fuerte opositor del gobierno cubano, Payá dijo, en repetidas ocasiones, que “el proceso de cambio en Cuba ya ha comenzado desde el pueblo” y que era “irreversible”.
Esta es la segunda muerte de un líder opositor. En octubre de 2011 murió Laura Pollán, una de las fundadoras de las ‘Damas de Blanco’.
Además de la Casa Blanca, otras organizaciones como Periodistas sin fronteras, la oficina de Lech Walesa y la del senador Marco Rubio se unieron a los pésames por la muerte de Payá.
Publicado por Anónimo | 23/07/2012, 18:16Con la muerte del líder de la disidencia cubana Oswaldo Payá se abren grandes interrogantes sobre el futuro del movimiento democrático en Cuba. Y el accidente que le costó la vida no está del todo claro, opina experto.
El cubano Oswaldo Payá Sardiñas fue el dirigente principal del opositor Movimiento Cristiano de Liberación y del Proyecto Varela, y falleció este domingo, a los 60 años, en un accidente de tránsito cuyos motivos aún no han sido del todo esclarecidos, a 800 km de La Habana. Payá fue galardonado con el Premio Sajárov del Parlamento Europeo por su tarea en favor de los derechos humanos y su lucha por la democracia en Cuba. Su muerte no solo es una gran pérdida, sino que hay dudas acerca de si fue un accidente o un acto deliberado. El activista ya había sufrido un accidente automovilístico hace unas tres semanas, señaló el vocero de la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos (IGFM, por sus siglas en alemán), Martin Lessenthin, en entrevista con Deutsche Welle.
“Se esperaba que fuera candidato a la presidencia”
“Es un golpe terrible para todo el movimiento civil cubano en favor de la democracia”, dijo Lessenthin a DW. “Oswaldo Payá era un líder carismático, un precursor. No por casualidad fue galardonado con el Premio Sajárov del Parlamento Europeo. Era miembro de honor de la Sociedad Internacional por los Derechos Humanos, y trabajó con el grupo de la IGFM en Cuba. Se esperaba que Payá fuera uno de los primeros candidatos a la presidencia en Cuba tras derrocarse a la dictadura”, asegura el experto.
La IGFM mantenía contacto directo con Oswaldo Payá, dice Lessenthin, quien informaba a esa organización sobre su labor en Cuba. También les proporcionaba información a través de su hermano, que vive en Madrid y representa al Movimiento Cristiano de Liberación en Europa, dijo Lessenthin. “Payá era uno de los grandes, un portador de esperanza y piedra angular del movimiento social cubano. Su Proyecto Varela marcó el rumbo para la transformación de la sociedad cubana, para alejarla del estancamiento de la economía planificada y de la dictadura, y para pasar de ser un régimen autoritario a una sociedad pluralista, con libertad de opinión, libertad partidaria y sindicatos libres, en la que reine la diversidad”.
Comprometido con con la lucha por la libertad en Cuba, Payá fue el primero en obtener las firmas para la petición por el Proyecto Varela, algo que intranquilizó tanto a Fidel Castro, que en ese momento aún era presidente de Cuba. Como contrapartida, Castro modificó la Constitución cubana fijando el socialismo como objetivo irreversible del Estado. “Tanto así temía Fidel Castro al Proyecto Varela”, explica el vocero de la IGFM,” y ese temor se extendía, por supuesto, a la persona de Oswaldo Payá, al valor que demostraba trabajando por los valores democráticos en Cuba”. Si se tiene en cuenta el desarrollo de ese país en los últimos 20 años, la mayoría de presos políticos cubanos que fueron liberados y pudieron exiliarse en España apoyaban el movimiento de Oswaldo Payá, explica el vocero de la IGFM.
Especulaciones sobre su muerte
Según las autoridades cubanas, el vehículo en el que iba Oswaldo Payá perdió el control y chocó contra un árbol. “Pero tenemos muchísimas razones para dudar de que se trató de un accidente”, reveló, sin embargo, Martin Lessenthin a DW con respecto a las circunstancias poco claras del choque en La Gavina, en la provincia de Granma, que causó la muerte del activista este domingo, 22 de julio de 2012. “Y compartimos la opinión de la familia”, dijo, refiriéndose a la suposición de la hija de Payá de que se trató de un acto criminal.
La IGFM informa en un comunicado de este lunes, 23 de julio, que hace tres semanas una camioneta en la que viajaban Oswaldo Payá y su esposa fue embestida por otro vehículo por el lado derecho, lo que la hizo volcar, incidente en el cual Payá y su mujer solo sufrieron rasguños leves. “Las otras personas que estaban en el interior del vehículo nos contaron que otro automóvil intentó empujarlo y sacarlos de la ruta, que evidentemente, quería atacarlos. Por eso, no creemos que esto haya sido de un accidente. (…) Han matado a mi padre”, dijo la hija de Payá, Rosa María Payá, a la IGFM.
Payá envió las fotos del accidente previo a la IGFM pidiendo explícitamente que no fueran publicadas en ese momento. “Pero hoy vamos a publicarlas con motivo de su muerte”, adelantó Martin Lessenthin a DW, quien agregó que “Payá se sentía amenazado”. Y recordó que “Oswaldo Payá no fue la única víctima del accidente. No debemos olvidar que también falleció el vocero del ala juvenil del vetado Movimiento Cristiano de Liberación, Harold Cepero Escalante”, subrayó el experto.
Futuro del movimiento disidente cubano
La muerte de Oswaldo Payá: “Dudas sobre si fue un accidente”.
¿Qué significa la pérdida de Oswaldo Payá para el movimiento disidente cubano? Según Lessenthin, se ha perdido “a una de las personalidades más importantes, una figura que tenía una función de vínculo con los otros grupos disidentes”. Oswaldo Payá era el nexo con los movimientos socialdemócratas, también estaba en contacto con los liberales y con todas las otras corrientes, y era aceptado por ellas. “Era una figura integradora que será muy difícil remplazar. Hay solo una o dos personas más que poseen tal carisma y poder de representación del movimiento en pro de la democracia en Cuba”, explica Lessenthin.
Lo más sensato hubiese sido, subraya, que el sector tecnócrata y el más progresista dentro del Partido Comunista cubano hubiesen tratado de incluir a Payá como moderador en el proceso pacífico de transición de Cuba hacia una sociedad democrática. Ahora solo quedan, de un lado, los predecesores, como Raúl Castro, y del otro, los viejos comandantes en la cima del poder, y en el medio solo hay un gran hueco. Sin embargo, el vocero de la IGFM remarca que muchos ponen sus esperanzas en el médico Óscar Elías Biscet, que luego de su liberación, en 2011, se retiró de la actividad pública para recuperarse de los maltratos físicos y psíquicos sufridos en prisión.
Autora: Cristina Papaleo
Editor: Enrique López
Publicado por Anónimo | 23/07/2012, 18:10